Cafeterías en Berlín: No Fire No Glory

Berlín es una ciudad fantástica para los amantes del café y los sibaritas. Por eso comienzo con la serie «Cafeterías de Berlín» y te voy a informar un poco sobre mis visitas a estos establecimientos. Me inspiré en el cafe-tour de Carsten. Fue con él con quien fui por primera vez a No Fire No Glory. Nos conocimos en un evento de Krups en el que pusimos a prueba cafeteras superautomáticas.

Taza de café

Berlín es una ciudad fantástica para los amantes del café y los sibaritas. Por eso comienzo con la serie «Cafeterías de Berlín» y te voy a informar un poco sobre mis visitas a estos establecimientos. Me inspiré en el cafe-tour de Carsten. Fue con él con quien fui por primera vez a No Fire No Glory. Nos conocimos en un evento de Krups en el que pusimos a prueba cafeteras superautomáticas.

En este momento quiero hacer un pequeño llamamiento a la comunidad bloguera alemana de café: Sé que no te va bien, ¡pero no te mueras!

Estoy totalmente seguro de que en Berlín se encuentran las de Coffeeness.

Cafeterías de la «Tercera Ola del Café»

He de reconocer que tengo una relación ambivalente con las cafeterías de la «Tercera Ola del Café». Unas exigencias elevadas, por no decir altísimas, en lo relativo a la calidad de las cafeterías en cualquier dimensión, comenzando por las regiones de cultivo y estableciendo en ellas relaciones sostenibles y de larga duración. La pedantería absoluta en cuanto a preparación. Simplemente un paraíso para frikis.

¡Me encanta!

Aunque yo también soy un friki del servicio. Justo en estos momentos en Alemania se habla mucho sobre la cultura de bienvenida, que es importante, incluso en una cafetería. Opino que si se reúne bajo un mismo techo a expertos de todos los gremios de tostadores y baristas, también debe haber un buen servicio.

Y con esto no me refiero a la regla de saludar a todos los clientes en menos de 30 segundos, tal como se establece en las cadenas de cafeterías norteamericanas.

Realmente me refiero a darse cuenta de la presencia de sus clientes y a valorarlos. Reconocer las necesidades y saber tratarlas.

Pero Berlín no es precisamente la cuna de la amabilidad y es justo en estos sitios, donde el café se prepara con pipeta, donde me llama aún más la atención la falta de comunicación. O al menos esa es la sensación que me da, porque parece que el sector cafetero se disparó ante la competencia y el servicio queda en segundo lugar. Creo que una buena cafetería debe poder aportar ambos. El amor por el café y los clientes, aunque los clientes no compartan con los empleados la actitud del guitarrista fracasado.

Me gusta hablar en inglés, pero me siento más cómodo en cafeterías donde mi abuela también pudiera pedir un café sin problemas.

Y quiero presentarte un lugar que reúne estas características.

No Fire No Glory

Ya su exterior ofrece un aspecto acogedor. Se encuentra en Rykestraße 45, Prenzlauer-Berg, Berlín.

Cartel

Yo resido en Weißensee y para llegar hasta allí tardo unos 20 minutos a pie y unos 8 minutos con bicicleta. Por lo que se puede dar un bonito paseo antes de degustar un buen café. Me gusta acudir a sitios cercanos para poder calcular cuánto dinero ahorro porque no vivo allí. Prenz’lberg, un bonito edificio antiguo, reformado de abajo a arriba con muchos niños y carritos de bebé.

Mientras intentaba que no me atropellara ningún carrito de diseño, que también podía ser doble o cuádruple, llegué por fin a esta gran cafetería. 

Me encanta ir a «No Fire No Glory» en Rykestraße 45, Berlín. El nombre ya promete. Y el cartel con mis métodos favoritos para preparar café, también.

No Fire No Glory

Así se ve desde fuera y sí, por supuesto pregunté si podía hacer fotos. Son de hace algunas semanas, había una luz increíble, árboles frondosos y me senté fuera, porque el tiempo acompañaba. Se pide dentro, en la barra. El servicio trajo todo a la mesa, entiendo que es lo normal también para el lugar.

Sin querer reproducir demasiados clichés regionales, a un oriundo de un pueblecillo del estado más norteño de Alemania, esto es, Schleswig-Holstein (espero que en mi próxima visita a Haseldorf no me pongan en la picota), el trato en Berlín le parece a menudo demasiado grosero. Por ejemplo, en un restaurante si pidiera un «Dessert» ya me habrían espetado que en qué tipo de lugar pienso que estoy. Aunque postre sí tendrían. Error mío.

Pero a la pregunta de si puedo pagar con tarjeta a menudo responden con una mirada crítica. Siempre me pregunto si esta mirada significa: «¿Te crees que somos tan tontos de pagar impuestos?».

Pero esto no sucede en No Fire No Glory.

Las empleadas (las últimas veces solo había mujeres) eran muy amables. Inmediatamente se dan cuenta de la presencia de sus clientes y uno se siente bienvenido, y no me refiero a que lo hagan porque así les han enseñado, sino porque de verdad parece que les gusta su trabajo. No es lo habitual y eso me maravilla.

Siempre me he sentido como si estuviera sentado en el salón de unos amigos.

Solo que el café es mejor (lo siento).

Cold dripped coffee

Qué vasos más bonitos tienen allí, ¡increíble! Pedí un cold dripped coffee y pagué 2,90 € por él. Me lo sirvieron en un precioso y pesado vaso con hielo y, en lo que respecta al café, estaba bien frío y con cuerpo. En cualquier momento se podía ver en el fondo cómo se exprimían esas gotas de vida del café molido.

No sé si fue por la variedad de aromas o por lo háptico que era el vaso, que me recordaba a un vaso de güisqui, pero me sentía algo embriagado. Aunque jamás he fumado, creo que pegaría mucho un buen puro de calidad. Excepcional, así que hay pedirlo, el café me refiero.

Capuchino

Incluso se puede tolerar el capuchino que sirven. No recuerdo el precio, pero seguro que era adecuado.

Capuchino de No Fire No Glory

Todo aquello que conocen los amantes del café se puede comprar aquí. Lo que se puede ver en la parte superior de la estantería son AeroPress y no un juguete sexual ni nada para fumar droga. Algo que encaja con el entorno es también la bolsa de deporte hipster. A la derecha puedes ver una vez más cómo se prepara el cold dripped coffee. Pero aún no sabes lo más guay de todo y ya la has visto en la portada: la taza. La compré un par de semanas más tarde allí. 

«Ich trinke Kaffee also bin ich» (Bebo café, luego existo)

Ya estás tardando en comprarla. 

Merchandising

Pero aquí también hay cosillas para aquellos a los que les van los molinillos de café y las cafeteras expreso. Esto da que pensar otra vez. ¿De verdad son suficientes dos molinillos de café? Pronto es Navidad…

Mazzer

Tiene estos rincones…

No Fire No Glory interior

Pero también sofás en los que uno se puede sentar cómodamente durante horas.

El tiempo en No Fire No Glory transcurre lentamente y pasa rápido.

También compré granos de expreso.

Nuestros blends de expreso son tostados por las microempresas tostadoras «Bonanza Coffee Roasters» (Berlín) y «The Coffee Collective» (Copenhague) y sus composiciones pueden variar según los periodos de cosecha. Déjate aconsejar por nuestros baristas.

Cuando se trata de seleccionar una cafetería a menudo escucho: «¿Tuestan ustedes el café?». Me parece genial si la propia cafetería tuesta su café, pero también me parece totalmente legítimo que a uno le sirvan allí donde se tuesta la excelencia. Y en este caso lo hacen genial. Los granos de Bonanza son de primera clase y lo que he podido probar de Coffee Collective también me parece estupendo.

The Coffee Collective: Espresso II

  • 70 % Daterra Sweet Collection, Brasil.
  • 30 % Kieni AB, Kenia.

Un excelente expreso intenso y con cuerpo, así como un dulzor exquisito.

¿Recomendaría No Fire No Glory?

Sí, por las siguientes razones:

  • el servicio es excelente y natural;
  • el café es espectacular;
  • el ambiente invita a quedarse;
  • porque te motivan a comprar nuevas cafeteras expreso y molinillos de expreso.

¡Envíame tus comentarios! Ya sabes que me encanta leerte.