Leche de soja, de almendras y cía. en la cafetera superautomática: ¿se pueden espumar las bebidas vegetales?

Mis lectores me preguntan una y otra vez si pueden utilizar alternativas a la leche de vaca en su cafetera superautomática. A la hora de plantearnos este asunto, debemos considerar qué leches vegetales en realidad pueden espumarse y si hay que tener algo en cuenta cuando vertemos bebidas de almendras, soja, avena o frutos secos en nuestro espumador de leche.

Comparativa de alternativas a la leche para hacer espuma

Mis lectores me preguntan una y otra vez si pueden utilizar alternativas a la leche de vaca en su cafetera superautomática. A la hora de plantearnos este asunto, debemos considerar qué leches vegetales en realidad pueden espumarse y si hay que tener algo en cuenta cuando vertemos bebidas de almendras, soja, avena o frutos secos en nuestro espumador de leche.

Por supuesto, en esto hay unas cuestiones subliminales importantes: ¿las alternativas vegetales son tal vez incluso más adecuadas para hacer espuma que la variante de la ubre? ¿Y qué influencia tiene la planta en cuestión en el sabor del café?

Seguramente, ya te habrás dado cuenta de que tantas preguntas piden a gritos un artículo como este. Sin embargo, creo que el asunto de las alternativas a la leche para cafeteras superautomáticas lo complicamos demasiado.

Salvando algunas excepciones, con la mayoría de las bebidas vegetales se hace una espuma bastante aceptable. Espumar la leche de avena tiene tan poco secreto como espumar la de almendras o arroz. A la cafetera superautomática le da igual con qué llenas la jarra de leche.

Por eso mismo, este artículo no solo trata de la espuma de leche vegetal hecha con cafetera superautomática (o cualquier otro espumador), sino también de algunos aspectos medioambientales que deberías saber sobre estas bebidas que están tan de moda.

Personalmente, creo que la espuma de leche es genial, pero prefiero el café solo. No obstante, eso no quita que trabaje estrechamente con diferentes tipos de leche, y hasta las hago yo mismo. En este artículo también encontrarás una receta para hacerlo tú mismo.

En mi vídeo sobre alternativas a la leche para la cafetera superautomática (no disponible en español por el momento) demuestro mi tesis de que todas las bebidas vegetales populares pueden espumarse en la cafetera superautomática:

Y sí, lo sé: soy consciente de que lo que no sale de la vaca no puede llamarse oficialmente leche. Pero todo el mundo lo hace, de todas formas. Así que yo también.

Información básica sobre la leche: ¿qué factores son básicos al espumar la leche?

Hay tres factores primordiales a la hora de hacer espuma de leche, ya sea con una cafetera superautomática o con una cafetera expreso: grasa, proteínas y vapor de agua.

El vapor de agua descompone la estructura molecular de las moléculas de proteínas y grasa y las vuelve a unir con la ayuda del aire. Cuanto mejor sea la proporción de los tres componentes, más cremosa, consistente y esponjosa se vuelve la espuma de leche.

Cafetera expreso Solis Barista Perfetta Plus: agua caliente con la boquilla para espuma

Lo más importante para el comportamiento de la espuma son las proteínas. Cuantas más proteínas haya, mejor. La grasa es la principal responsable de la sensación en la boca y la cremosidad.

Sin embargo, la leche desnatada es más difícil de espumar que la leche entera con el 3,8 % de grasa. Esto se debe a que la proporción está alterada en la versión desnatada, puesto que el contenido de agua es muy alto.

Arne bebe café solo

En el artículo «Café solo: ¿una historia de perlas y cerdos?» desglosé en detalle de qué está compuesta la leche de vaca. Tiene un contenido medio de proteínas del 3,5 %, que obviamente es ideal para la espuma de leche y, por lo tanto, nuestro punto de referencia para las alternativas vegetales.

Permíteme que te diga que solo una de las variedades habituales (¡la leche de soja!) tiene este contenido. Por eso, los fabricantes necesitan algunos aditivos y eso hace que haya diferencias aún más claras en el comportamiento de la espuma si preparas tú mismo en casa leche vegetal de almendras o avena.

En otras palabras: la leche de avena del tetrabrik se espuma mejor que la leche de avena casera. En seguida abordaremos esta cuestión.

Alternativas a la leche para cafetera superautomática: ¿qué debemos tener en cuenta?

En primer lugar, no importa qué cafetera superautomática elijas para preparar tu espuma de leche vegetal. Si bien es cierto que hay máquinas que lo hacen mejor que otras, y las diferencias son a menudo claras, en el duelo animal contra vegetal el origen de la leche no cambia nada en la máquina.

Para realizar la prueba del vídeo utilicé la bonita Jura Z8, y es que esta máquina no solo sabe hacer espuma de leche, sino que es una de las líderes en lo que al sabor del café se refiere.

Cafetera superautomática Jura Z8: dispensar espuma de leche

La Jura está equipada con Cappuccinatore, es decir, un tubo flexible que puedes meter en cualquier jarra de leche. Esta característica otorga un confort que los espumadores integrados no tienen.

Las dos versiones, sin embargo, funcionan con tubos flexibles muy delgados y boquillas finas que inyectan vapor a la leche. Este es el quid de la cuestión cuando se usan bebidas vegetales: si contienen partículas sólidas o en suspensión, los tubos se obstruirán en seguida —y, si tienes mala suerte, incluso para siempre.

Por eso siempre debes filtrar bien todas las alternativas de leche hechas en casa antes de verterlas en la máquina.

Cafetera superautomática DeLonghi ECAM 22.110.B: espumar leche con tubo espumador

En el caso de cafeteras superautomáticas con boquillas de vapor, se acabó la tragedia. Sin embargo, en este caso las partículas en suspensión hacen que la espuma sea muy inestable. La fina red de aire es torpedeada una y otra vez por los residuos presentes.

¿Con qué alternativa vegetal se obtiene una espuma de leche más estable en las cafeteras superautomáticas?

En mi vídeo ni siquiera dejé que la leche de soja entrara en la competición, porque el resultado estaba claro desde el principio. La leche de soja se espuma de manera increíble y produce una espuma muy estable. Y es que, con un contenido proteínico casi idéntico al de la leche de vaca, no es de extrañar.

La espuma hecha con leche de soja suele ser tener burbujas grandes y un sabor muy característico. Además, la soja es un cultivo no del todo exento de problemas.

Las personas con rinitis alérgica o neurodermatitis saben que la soja es un desencadenante de alergias cruzadas. Además, sigue planteándose la cuestión médica de si la soja tiene un efecto en el equilibrio hormonal y cómo lo tiene.

Cafetera superautomática DeLonghi ECAM 22.110.B: Arne bebe latte macchiato

Pero eso no cambia el hecho de que la leche de soja siempre funciona en las cafeteras superautomáticas y, como alternativa a la leche, está en lo más alto de la lista.

Espuma hecha con leche de avena y el bombo alrededor de Oatly Barista: ¿qué hay de verdad en todo esto?

Para ser honesto, me estoy cansando de oír hablar de Oatly Barista. En cada supermercado, en cada feria de café y en cada valla publicitaria estamos siendo manipulados por esta alternativa vegetal con promesas de barista.

Me encanta el mensaje que hay detrás («It’s Like Milk but Made for Humans», lo que viene a decir que «es como la leche, pero hecha para humanos») y también creo que la avena se ha ganado su lugar en primer plano por ser un cultivo económico con una huella ecológica comparativamente baja.

No tengo nada en contra de Oatly y su edición de barista. Con esta edición la marca resuelve un problema fundamental de la leche de avena a la hora de hacer espuma: las moléculas no son muy estables y se descomponen rápidamente después de hacer la espuma. Esto queda muy claro en el vídeo.

La razón es simple: la leche de avena tiene un contenido proteínico de alrededor del 1 %, demasiado poco como para obtener una espuma tan estable como con la leche de vaca.

Leche de avena Oatly Barista

Pero a cambio contiene muchos carbohidratos (alrededor del 6,5 %) y, por lo tanto, un contenido calórico comparativamente alto. Para que veas: la leche de almendras sin azúcares añadidos y sin tostar no tiene un contenido significativo de carbohidratos y asciende a unas 22 kilocalorías por cada 100 mililitros. En el caso de la leche de avena es de alrededor de 40 kilocalorías.

Sin embargo, Oatly Barista contiene 59 kilocalorías (para un contenido habitual de carbohidratos y de proteínas sin cambios). ¿Cómo se come esto y por qué se espuma tan bien esta bebida vegetal?

¡Demos la bienvenida a los aditivos!

Para que Oatly Barista funcione, cada paquete viene con varios reguladores y estabilizadores. También incluye aceite de colza (¡hola, calorías!) y vitaminas. Para que sirva de comparación, la leche de avena desnuda habitual solo contiene agua, avena y sal marina.

Seguro que has llegado a la siguiente conclusión: ¿por qué debería comprar un producto que compensa, a toda costa, las desventajas naturales propias de esa alternativa a la leche? ¿Por qué debería pagar 20 céntimos más por tetrabrik (en comparación con el resto de bebidas de avena ofrecidas por Oatly)?

Hay dos argumentos aceptables: la materia prima (avena) es muy defendible desde el punto de vista ecológico y el resultado es realmente excelente.

Aparte de eso, no me gusta el sabor de la leche de avena, me parece muy fuerte, ya sea la edición de barista o no. El matiz de la avena desplaza y mata los acentos florales y frescos, mientras que hace que resalten los matices más oscuros. Por mi propia mi experiencia, la leche de avena hace que muchos de los granos de café de calidad adquieran un tono áspero y acre.

Así que el secreto para espumar la leche de avena (y ese es el éxito de Oatly Barista) no está en la máquina, sino siempre en la composición del líquido.

Leche de almendras: ¿la mejor alternativa vegetal para amantes del café?

La espuma hecha con leche de almendras no solo es estable y cremosa, sino que también hace que resalten los aromas del café.

Los tuestes especialmente ácidos sacan provecho de la espuma hecha con leche de almendra al volverse más frescos, dulces y finos. No me extraña que la leche de almendras sea mi favorita.

Leche de almendras casera hecha por Arne

Según la información de que se dispone actualmente, las almendras no causan ningún problema físico, y la leche de almendras sin azúcares añadidos también es muy baja en calorías, con solo unas 22 kilocalorías.

Sin embargo, la mayoría de las bebidas de almendras de tetrabrik también deben su estabilidad durante el proceso de espumado principalmente a los estabilizadores. Aquí los fabricantes difieren considerablemente en algunos casos.

La bebida de almendras Alpro tiene una lista interminable de ingredientes, mientras que Provamel prescinde del estabilizador pero añade un poco de sirope de agave a la mezcla.

Leche de almendras de la marca Alpro

Por lo tanto, tendrás que probar algunas marcas de leche de almendras hasta encontrar una buena mezcla para hacer espuma.

Sé por experiencia que la leche de almendras en las cafeteras superautomáticas se espuma mejor con espumadores automáticos equipados con tubo flexible. Con la boquilla de vapor se necesita más paciencia, ya que el líquido se calienta demasiado rápido, antes de espumar toda la cantidad de leche.

Imagino que esto se debe, en gran parte, al hecho de que en los espumadores automáticos la leche de almendras pasa completamente a través de las boquillas y, por lo tanto, se espuma por todos lados, mientras que, en el caso de la boquilla de vapor, un mínimo error en la alineación de la mano o en la posición de la boquilla podría ser fatal.

Sin embargo, la pregunta es si realmente deberíamos seguir preocupándonos por tales detalles técnicos y dar publicidad a la leche de almendras. Y es que todo el bombo alrededor de las almendras ha puesto de relieve un problema enorme:

Casi todas las almendras que utilizamos para hacer espuma o que nos llevamos a la boca provienen de California. Allí se cultivan en monocultivos que requieren mucha agua. Además, para la polinización de los campos se necesitan abejas, que los agricultores explotan terriblemente con fines industriales.

Esto no es agradable y no hay forma de edulcorar la realidad: desde el punto de vista ecológico, la leche de almendras es una barbaridad. Sabiendo esto, lo que hagas es asunto tuyo.

Leche de arroz, de espelta, de coco: ¿cómo se comportan estas leches en la cafetera superautomática?

Casi a diario hay nuevas alternativas a la leche que se abren camino en los estantes de los supermercados. Además de las clásicas leche de coco y de arroz, hoy por hoy me llaman la atención la leche de anacardo y la de guisantes. Hace tiempo también probé la leche de avellanas.

Todas estas variedades presentan al menos uno de estos dos problemas: no son adecuadas para hacer espuma o tienen un sabor muy fuerte. Por ejemplo, el sabor de mi café casi desapareció cuando probé la leche de avellanas. El coco siempre sabe a coco, incluida la leche de coco (baja en calorías). Ambas son deliciosas, pero no son una compañía adecuada para el café. A menos que no te guste el sabor del café.

Las bebidas de arroz son las menos adecuadas para las cafeteras superautomáticas o las boquillas de vapor. Cualquiera de estas bebidas siempre contiene claramente menos de un 1 % de proteínas, pero una cantidad muy elevada de carbohidratos y un porcentaje de grasa insuficiente.

Aun con estabilizadores resultaría muy difícil, ya que la composición de la leche de arroz dista demasiado de la composición de la leche de vaca.

Las bebidas de espelta tienen un problema similar, aunque pueden espumarse un poco mejor. Sin embargo, la espuma se desintegra rápidamente y el cereal siempre le da a tu café un sabor a pan que, en mi opinión, resulta desagradable.

En un futuro próximo, examinaré más de cerca la leche de guisantes y la de altramuces como alternativa regional. Y no solo porque suene un poco salvaje, sino sobre todo porque los guisantes tienen muchas proteínas y la composición de los nutrientes es bastante parecida a la de la leche de vaca.

¿Qué nos aportan este tipo de bebidas? ¡En breve te informaré!

Hacer leche vegana para cafetera superautomática en casa: ¿servirá para hacer espuma?

En función del ingrediente principal, de la marca y del marketing, hay que invertir bastante dinero a la hora de adquirir alternativas de origen vegetal. Así que tiene sentido hacerlas tú mismo. La más simple de todas las recetas es esta:

Leche de almendras casera hecha por Arne con la batidora de vaso

Poner las almendras o la avena en la batidora de vaso, añadir un poco de agua, mezclar, listo.

¡¿Qué?! ¡¿Así de simple?! ¿Por qué seguimos comprando tetrabriks?

No es tan simple, al menos si quieres que tu cafetera automática te dure más tiempo y deseas obtener una espuma decente.

Con el método de la batidora anterior —un poco primitivo, dicho sea de paso— ten por seguro que la leche vegetal estará llena de partículas sólidas. Como ya hemos mencionado, esto no solo interfiere con la formación de la microespuma, sino que también obstruye las boquillas y los tubos flexibles de tu cafetera superautomática. Así que no solo vas a conseguir hacer leche sino que la máquina se rompa.

También hemos aprendido que cualquier variedad vegetal siempre necesita algún tipo de aditivo para poder tener propiedades espumosas. Pero no te hará falta sacar el juego de química de cuando eras pequeño. Un poco de aceite servirá.

Importante: como aquí no se produce ningún tratamiento térmico ni los ingredientes se unen industrialmente, la leche vegetal hecha en casa no se debe conservar durante más de tres días. Asimismo, las propiedades espumosas siempre serán peores que las de la leche de tetrabrik.

Aun así, utilizar leche vegetal casera para hacer espuma es una buena idea. Si quieres hacerlo bien, debes proceder de la siguiente manera y, además de utilizar una batidora de vaso, también tener a mano una licuadora:

  1. Pon unos 50 a 80 gramos de copos de avena, espelta o almendras en la batidora para un litro de agua fría. Puede que tengas que experimentar un poco con las proporciones de la mezcla.
  2. Añade una pizca de sal y un poco de aceite vegetal. ¡El aceite de cártamo es un gran emulsionante!
  3. Mezcla durante un minuto (dependiendo de la potencia de la batidora) a máxima potencia.
  4. Pon la mezcla resultante en la licuadora, ¡esto hace que el filtrado sea mucho más fácil!

Si no tienes todos estos aparatos a mano, puedes poner en remojo los granos y las semillas en agua durante al menos 24 horas. A continuación podrías, por ejemplo, exprimir la leche de los copos de avena o colarla con un colador para separar los sólidos (más o menos) del líquido.

Comparativa de licuadoras: vista general de todas las máquinas

También existen máquinas de preparación de leche vegetal, que se componen de una jarra, un colador y un mortero. Estuve probando este tipo de aparatos durante un tiempo y no me entusiasmaron mucho, la verdad. Pero he de admitir que no añadí ningún aceite ni me molesté en volver a filtrar el líquido obtenido.

Si eres meticuloso y puedes vivir con el hecho de que en la cafetera superautomática la espuma de leche vegetal casera no te va a satisfacer tanto como la preparada con leche vegetal de tetrabrik, definitivamente puedes ahorrar dinero. Al menos si usas copos de avena, ya que son superbaratos. Con las almendras acabará saliéndote más caro. Sobre todo si tenemos en cuenta lo que te he contado antes sobre California.

¿Qué pasa, entonces, con la vaca?

Si bien en nuestro pequeño viaje al mundo de las alternativas a la leche para cafeteras superautomáticas estamos diciendo algunas verdades incómodas, ahora le toca el turno a los datos sobre la leche de vaca:

Para que una vaca produzca leche, debe parir. Para que una vaca produzca leche todo el tiempo, debe parir todo el tiempo. Para que lo haga lo más rápido posible y produzca una buena cantidad de leche, se le quita el ternero.

Visita una granja lechera convencional y se te quitarán las ganas de tomar leche de vaca. Ipso facto. Para siempre.

En las granjas ecológicas se aplica el mismo principio básico, pero aquí los terneros suelen quedarse con su madre, todo funciona de forma menos industrial y un poco más cercana a la naturaleza.

Pero vete olvidando de imaginar cómo un simpático granjero cada mañana se sienta en su taburete de ordeño y masajea suavemente la ubre de su vaquita susurrándole tiernas palabras para obtener un poco de leche para tu café. ¡Por supuesto, estaré encantado de que me desmuestres que me equivoco!

Además, es un hecho que, si tenemos en cuenta el consumo de recursos de casi cualquier tipo, prácticamente todas las alternativas vegetales son muy superiores a la leche de vaca. Y la leche de avena destaca con diferencia sobre el resto de leches vegetales (excepto por la emisión de CO2). Aquí tienes un informe de ProVeg Internacional (en inglés) que ilustra los datos a este respecto con infografías.

Arne vierte la espuma de leche recién hecha en el vaso

Sé que la espuma hecha con leche de vaca es una pasada. También soy sabedor de que, con este artículo, me estoy lanzando piedras contra mi propio tejado. Después de todo, yo mismo compro leche de vaca y la uso libremente cuando pongo a prueba cafeteras superautomáticas.

Créeme, soy consciente del dilema. Al menos me aseguro de comprar leche de pastoreo de vacas medio felices. Incluso con las alternativas vegetales, aunque las prepare yo mismo en casa, lo ecológico es sagrado para mí.

Pero si dejamos de lado todo el sermoneo por una vez, el veredicto de este artículo es el siguiente: la leche vegetal en la cafetera superautomática funciona perfectamente. Eso sí, deberás tener en cuenta que el ingrediente principal sea el correcto, hacer alguna que otra concesión y ser tolerante con las peculiaridades en el sabor o la consistencia.

Me gustaría mucho que, en los comentarios, me contaras tus propias experiencias con las diferentes alternativas a la leche de vaca o que me dieras consejos para mejorar la espuma hecha con leche vegetal.

¡Envíame tus comentarios! Ya sabes que me encanta leerte.

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