La mejor cafetera italiana 2022: comparativa de modelos e instrucciones de uso

Los italianos probablemente sepan que una cafetera de aluminio o de acero inoxidable es una alternativa barata y sencilla a una cafetera con portafiltro. ¿O no lo es? Hoy pongo a prueba para ti este clásico método de preparación.

Preparación de café: Arne posa sonriente con una cafetera italiana

En mi ranking de métodos de preparación de café, la cafetera italiana —también llamada cafetera moka— se sitúa muy por detrás de la cafetera de filtro manual o de la cafetera con portafiltro. ¿A qué se debe?

Aunque llevo años siendo intransigente con la cafetera moka y reiterando por activa y por pasiva que lo que prepara no es expreso —en breve te cuento más sobre esto—, actualmente mi actitud es diferente. Y mis lectores tienen mucho que ver en ello.

En español esta guía todavía no había visto la luz, así que aprovecho para publicar esta comparativa de las mejores cafeteras italianas en su versión actualizada. Los numerosos comentarios y preguntas que recibí en mi artículo original me han hecho dar otra oportunidad a la cafetera italiana y verla como lo que es.

La cafetera italiana:

  • es económica,
  • puede utilizarse sin muchos conocimientos previos,
  • es más pequeña que cualquier cafetera y
  • es ideal para el aire libre.

¿Qué pero le pongo entonces?

Si cerramos los ojos, es verdad que la bebida que prepara la cafetera moka nos recuerda al expreso, pero no puede serlo porque es imposible por motivos de construcción.

En cualquier caso, se trata de un método de preparación apasionante que se merece una guía como toca.

En este artículo veremos qué fabricantes hay, cuáles son los modelos para los diferentes tipos de placas de cocina y cuál es la mejor cafetera italiana para inducción. También compararé el acero inoxidable con el aluminio y comprobaremos si la cafetera original de la marca Bialetti sigue estando a la cabeza.

Por qué la cafetera italiana no debería llevar el añadido de espresso en el nombre

La cafetera italiana o cafetera moka también se conoce como cafetera express italiana o cafetera espresso italiana, de ahí que se crea que lo que prepara es expreso.

Voy a resumir en una sección todas mis reservas sobre la cafetera italiana para que seas tú mismo quien decida si son importantes para ti.

Si dejamos de lado el resto de factores, la presión es el elemento más importante para el expreso. En la cafetera espresso esta presión proviene de dos sitios:

  1. El café molido muy fino se comprime en el portafiltro hasta crear una pastilla de café que genera resistencia al paso del agua.
  2. Una bomba impulsa el agua caliente a través de esta barrera.
Primer plano de la cafetera expreso DeLonghi Dedica dispensando un expreso

La cafetera italiana imita este principio. En este caso, el café molido que ponemos en el embudo también forma una barrera contra el agua caliente. Sin embargo, la cafetera italiana toma como base la física en lugar de basarse en una bomba. Te lo explico.

El agua se calienta en la parte inferior de la cafetera hasta alcanzar el punto de ebullición. Entonces sube hacia arriba pasando a través del café molido, se enfría hasta convertirse en líquido y, por tanto, termina como café en la parte superior de la cafetera.

Según el modelo de cafetera moka, el líquido todavía debe pasar por una válvula que opone más o menos resistencia. Algunas se llaman válvulas de crema y se supone que producen la crema que tanto apreciamos en el expreso.

No obstante, incluso con una superválvula, una cafetera italiana no alcanza los 9 bares de presión necesarios para un expreso óptimo (o cualquier expreso, de hecho). Solo llega a una media de 1,5 bar.

Debido al principio de preparación al revés, la cafetera moka pertenece a la familia de los percoladores, por lo que se asemeja más bien a una cafetera muy sofisticada que es la favorita de los hípsteres: el sifón.

Plano desde arriba de la parte superior de una cafetera italiana con la tapa abierta dejando al descubierto la chimenea y su abertura, que es por donde sale el café

Sin embargo, la semejanza lingüística y visual de las dos formas de preparación no es errónea. El hecho de que un café hecho con cafetera moka pueda compararse en muchos aspectos con un expreso italiano clásico se debe a las circunstancias que rodean su preparación:

  • El café en grano se muele (casi) igual de fino.
  • El café molido se comprime igual (mínimamente por la forma del embudo).
  • El tueste de los granos de café es igual de oscuro.
  • La mayor temperatura de preparación hace que aparezcan las notas clásicas del expreso.

Y, por supuesto, no hay que olvidar la razón de ser de la cafetera italiana. Cuando se inventó la cafetera espresso en 1884, los italianos estaban entusiasmados con el expreso fuerte con deliciosa crema. Querían experimentar este placer en casa. Sin embargo, la gente corriente no podía permitirse un monstruo así de acero inoxidable.

Con todo esto de fondo, en 1933 Alfonso Bialetti tuvo la amabilidad de inventar la Bialetti Moka Express. Principio similar, resultados similares, ¡precio mucho más bajo!

Este clásico de aluminio todavía está disponible en todas partes, y para adquirirlo solo hay que invertir unos 30 euros. Sin embargo, hay versiones más baratas y más caras y se puede elegir entre un montón de marcas e innumerables conceptos de diseño y de funcionamiento, ¡incluso las hay eléctricas!

Eso sí, el principio básico nunca ha cambiado: ¿por qué habría de hacerlo, cuando es tan fácil conseguir resultados tan claros?

Además, las buenas cafeteras italianas de Bialetti y otras marcas son prácticamente indestructibles y pueden limpiarse (a fondo) en segundos después de la preparación. En cambio, cuesta decir lo mismo de una cafetera con portafiltro.

Sin embargo, una cafetera moka es y sigue siendo una burda copia del principio del expreso. Y no está del todo exenta de polémica, como demuestran sus ventajas e inconvenientes:

Ventajas

  • Es ligera, sobre todo la que está hecha de aluminio.
  • Hoy en día es apta para todo tipo de placas de cocina, incluso para inducción, ya que también está disponible en acero inoxidable.
  • Al existir una versión eléctrica, se puede preparar café sin necesidad de placas de cocina, solo requiere un enchufe.
  • Precio bajo y diseño siempre bonito.
  • Muy fácil de usar y de limpiar.
  • Ideal para ir de acampada y disfrutar de las aventuras al aire libre, ya que es prácticamente indestructible.

He querido comprobar mi afirmación sobre el precio económico y se me ha ocurrido ordenar la lista de resultados de búsqueda en Amazon para «cafetera italiana» por precio, de más alto a más bajo. Me pinchan y no me sacan sangre… ¡hay cafeteras moka de 500 y 1000 euros!

No, no y otra vez no. No hay ninguna necesidad de invertir más de 50 euros (en una versión clásica). E incluso en ese caso habría que ver qué justifica ese precio. En breve abordaremos esta cuestión.

Desventajas

  • El grado de molienda para una cafetera italiana es muy específico, de ahí que sea recomendable adquirir un molinillo de café. El expreso premolido es demasiado fino, mientras que el café premolido es demasiado grueso.
  • Hay que estar pendiente de la cafetera italiana durante toda la preparación. De lo contrario, corres el riesgo de que se queme el café, se queme la cafetera y se puedan producir otros incidentes en la cocina.
  • El aluminio es un material muy controvertido que, en este caso, está en contacto directo y permanente con el agua caliente.

Estos factores nos mantendrán ocupados en las próximas secciones, sobre todo si tomamos en consideración los diferentes fabricantes.

Diferencia entre la cafetera turca y la italiana

Estos dos términos describen dos formas completamente diferentes de preparar el café. Sin embargo, una cafetera italiana está mucho más cerca de una cafetera turca que cualquier cafetera con portafiltro. En este caso, las diferencias no están relacionadas con la presión, sino con el tipo de café óptimo y el grado de molienda.

La cafetera turca no tiene embudo y el café molido se hierve directamente en agua dentro del recipiente de latón o cobre (que se conoce como ibrik o cezve) sobre la placa de cocina, a menudo dos veces.

El café molido debe ser fino como el polvo y los posos del café son también una parte integrante de la experiencia de sabor en la taza.

Al mismo tiempo, el moka es un tipo de grano de café que queda bien con el ibrik —¡y en mi opinión, exclusivamente con él! Si esta variedad de grano no se muele hasta convertirse en un polvo muy fino, no se cuece adecuadamente y, tal vez, no se condimenta, la bebida en la taza será ultraácida y, de hecho, imbebible.

El café turco tiene claros toques de expreso, también se bebe a sorbitos y se sirve en pequeñas tazas, con la diferencia de que el café turco, en comparación, es mucho más contundente y no oculta su gusto por la acidez.

Cafetera italiana de la marca Bialetti: ¿solo es un clásico o la eterna ganadora de la prueba?

Melitta es sinónimo de café de filtro (o, mejor dicho, de filtro de café); Kleenex, de pañuelo de papel y Bialetti, de cafetera italiana. La empresa italiana no solo tiene el honor de ser la inventora, sino que cuenta con una enorme gama de productos, aunque todas las versiones sean más o menos iguales.

Sin embargo, con solo analizar tres ejemplos típicos de Bialetti tendremos una panorámica excelente de los grupos principales que hay en la categoría de cafeteras italianas.

Bialetti Moka Express: la madre (de aluminio) de todas las cafeteras italianas

No hace falta que presente a la clásica e icónica cafetera de forma angular con el hombre del bigote levantando el índice. Seguro que hasta las personas que no toman café la tienen en su cocina. El ligero modelo de aluminio está disponible en todos los tamaños, desde 1 hasta 18 tazas, y cuesta entre 20 y 90 euros en Amazon.

Debido a su material, la Bialetti Moka Express, la madre de todas las cafeteras moka, no es apta para inducción ni mantiene la temperatura del café durante mucho tiempo.

Además, la cafetera (para seis tazas) se calentó mucho en mi prueba y el mango no era tan ergonómico como el de otros modelos. Son detalles sin importancia, pero también demuestran que los clásicos también son susceptibles de mejora.

Mi prueba también dejó claro lo que se aplica a todas las cafeteras italianas de aluminio:

No deben meterse en el lavavajillas y no deben descalcificarse con ácido cítrico. La razón: el aluminio se corroe bajo la influencia del ácido (cítrico) y podría penetrar en el organismo.

Para obtener más información al respecto, consulta la lista de preguntas frecuentes sobre el aluminio y su influencia en la salud que ha recopilado el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. (en inglés).

Desde mi punto de vista, es igual de importante advertirte de lo siguiente: la Bialetti Moka Express también está disponible en versiones lacadas con paletas de colores que van desde los italianos hasta los pasteles que están tan de moda (Bialetti Rainbow).

Te aconsejo que no optes por esos modelos. Los lacados en color tienden a desprenderse con el tiempo. Eso sí, por dentro las cafeteras no van recubiertas.

A pesar de todas las reservas, la Bialetti Moka Express se ha ganado a pulso su estatus de clásica. Sobre el tema de si el aluminio es un riesgo para la salud, personalmente me abstengo de opinar en profundidad.

Bialetti Venus: la evolución de la clásica en acero inoxidable

Por unos diez euros más, con la Bialetti Venus puedes tener en tu cocina la versión actualizada de acero inoxidable, que no da problemas con las placas de inducción. Tampoco tiene ninguno de los otros inconvenientes del aluminio, pero si algo le falta es el icónico diseño geométrico de Bialetti.

La versión actual se llama New Venus y su precio en Amazon oscila entre los 32 euros (2 tazas) y los 50 euros (10 tazas). Si ya tienes una Bialetti Venus, te aseguro que no necesitas comprar el último modelo.

En cualquier caso, creo que la Bialetti Venus puede considerarse la mejor cafetera italiana de mi comparativa, aunque debo admitir que la selección de cafeteras que he puesto a prueba ha sido muy limitada.

Y es que tiene todos los ingredientes necesarios para ganar la prueba: el acero inoxidable es de alta calidad, la limpieza es fácil y el resultado en la taza puede incluso convencer a los incondicionales del expreso. De la relación calidad-precio no hace falta ni hablar.

Bialetti Brikka: todo por la crema

Esta cafetera es la verdadera razón por la que he actualizado esta comparativa, ya que nadie podía comprender por qué no quería poner a prueba la Bialetti Brikka. Se supone que este modelo resuelve el problema de que no se llame expreso a la bebida que prepara una cafetera italiana.

La Brikka incorpora la mencionada válvula de crema, que ofrece más resistencia al borboteante café y garantiza, así, una bebida que se supone que se acerca al expreso en términos de aspecto y sabor.

Mis reservas con respecto a ella no han cambiado: el café que prepara una cafetera moka ya está a una temperatura superior a la óptima. La válvula de crema genera una presión adicional que desplaza el punto de ebullición del agua. Esto acorta el tiempo de preparación (bueno) pero aumenta el riesgo de sobreextracción (malo).

Sé muy bien que muchos de mis lectores están totalmente enamorados de su Brikka. Por lo tanto, en este caso voy a abstenerme de pronunciar un veredicto final sobre ella y confiaré en la experiencia de la comunidad Coffeeness.

El modelo de dos tazas de la New Brikka cuesta unos 40 euros, mientras que la de cuatro tazas está disponible por unos 45 euros en Amazon.

Sin embargo, vista de manera totalmente objetiva, esta cafetera italiana Bialetti también ofrece las mismas ventajas que se aplican a toda la gama de la marca.

Cualquier persona que tenga una cafetera de estas sabe lo larga que es su vida útil. Si necesitas piezas de repuesto, las encontrarás por unos pocos euros. Y puedes pedir un espumador de leche manual a juego (Bialetti Tutto Crema) con cada cafetera.

Me ha quedado claro que los italianos conciben la preparación manual como un sistema en sí mismo y que han pensando en todos los detalles.

Cafetera italiana de acero inoxidable: ¿siempre la mejor alternativa?

Desde el modelo Metallisk de Ikea hasta la popular cafetera italiana Groenenberg, el acero inoxidable es hoy por hoy el material estrella. Solo algunas italianas obstinadas de Bialetti o la Carmencita de Lavazza siguen siendo de aluminio.

Creo que el sentido de la tradición también juega su papel aquí, al igual que el precio. Si, por ejemplo, la asequible cafetera Orbegozo de aluminio está disponible por tan solo 7 euros para tres tazas, ¿por qué comprar un modelo de acero inoxidable?

Teniendo en cuenta los peros del aluminio, la respuesta es fácil. Al mismo tiempo, las cafeteras italianas de acero inoxidable pueden durar incluso más que sus colegas de aluminio y son simplemente más versátiles.

El problema es que el acero inoxidable no siempre es la mejor opción. Depende mucho de la aleación y aún más de cómo sea la fabricación. La popular cafetera Cilio, por ejemplo, ha sido criticada por preparar un café demasiado flojo y tener unos acabados muy cortantes.

Las versiones italianas de alta calidad de marcas como Giannini, Alessi o incluso Groenenberg dan una sensación completamente diferente al agarrarlas e inspiran más confianza.

Pero ¿cuánto debería costar una buena cafetera italiana de acero inoxidable? Me parece que el precio no necesariamente facilita la comparación. Al fin y al cabo, al estar tan en boga la inducción y el acero inoxidable, estas palabras son un reclamo y una gran forma de ganar dinero.

Primer plano del logo de Bialetti en una cafetera italiana de acero inoxidable

Por ejemplo, la cafetera BonVivo Intenca está muy bien valorada por los usuarios y cuesta unos 40 euros, mientras que una cafetera moka WMF de similares características ronda los 120 euros.

Sin embargo, la popular cafetera Gräwe está disponible en el mercado por tan solo 25 euros. La Ilsa Napoletana, con su diseño retro (¡taaaan elegante!), cuesta unos 40 euros en su versión para 3 tazas.

Si buscamos un sensato término medio, las mejores ofertas se encuentran en la franja entre los 25 y los 50 euros. Por debajo de ese precio corremos el riesgo de que el acero inoxidable sea de calidad menor y no tenga un acabado uniforme en la parte inferior, por ejemplo.

Ten en cuenta que si la cafetera no tiene la base regular no funcionará bien en una cocina de inducción; básicamente porque no la detectará.

Cafetera italiana eléctrica: ¿quién necesita una placa de cocina?

Si dejamos el expreso aparte, las cafeteras moka funcionan como las teteras. En consecuencia, es lógico que esos dos mundos de pequeños electrodomésticos evolucionen de forma similar: la tetera se convirtió en un hervidor de agua; la cafetera italiana, en una cafetera eléctrica italiana con una resistencia incorporada.

Las ventajas son evidentes: no tienes que preocuparte por el tipo de cocina y te beneficiarás del apagado automático.

Las desventajas: las cafeteras italianas de acero inoxidable eléctricas no se pueden meter en el lavavajillas y debes tener cuidado al limpiarlas. Básicamente, es un aparato que solo puede hacer una cosa y ocupa una toma de corriente (aunque puedas reutilizarlo como hervidor de agua).

En representación de toda esta subcategoría, hace tiempo probé la cafetera moka Cloer 5928, que todavía se puede adquirir fácilmente en Amazon por unos 80 euros y me entusiasmó bastante.

He mirado la oferta actual y he visto que la Cloer es casi un ejemplar ideal, tanto por precio como por prestaciones. Personalmente, para mí es importante que una cafetera italiana eléctrica sea lo más compacta posible.

También hay modelos de DeLonghi y de otras marcas con un diseño similar al de Bialetti que traen sobre su propia placa de cocción. Esto no solo las hace muy voluminosas, sino que además no parecen de calidad. Es más, algunos de los modelos obviamente no utilizan acero inoxidable.

Suelo preferir cafeteras como la WMF de la edición «Kitchenminis» (unos 70 euros, 4 tazas) o la Rommelsbacher EKO 364/E (unos 70 euros, 250 ml).

No he oído nada malo de ninguna de ellas, aunque creo que su precio es un poco exagerado (compáralo con otros modelos similares).

Versiones interesantes y principios relacionados

Cuando una idea de producto coge impulso, viene alguien después e inventa otras variantes. Algunas son bonitas e inteligentes, otras simplemente lo parecen. Fans de todas ellas encontramos por doquier.

Un buen ejemplo es la cafetera Kamira: estéticamente parece una cafetera de palanca manual, pero se coloca sobre la cocina igual que otros modelos de cafetera italiana.

Sé por mis lectores que la Kamira es capaz de hacer muy buen café debido a su diseño y produce más crema de lo habitual. El coste es de unos 80 euros en adelante, y hay versiones para una o dos tazas.

Sin embargo, el fabricante admite que esta cafetera no funciona bien con placas vitrocerámicas. Es más, muchos usuarios relatan que el resultado en la taza no es tan aromático después de todo.

Pronto publicaremos una reseña de la alucinante cafetera ROK. Se trata de una cafetera espresso manual que se llena con agua hirviendo y se acciona con una doble palanca que recuerda a los  sacacorchos de alas.

Aunque el diseño de la ROK se acerca más al de una cafetera con portafiltro que al de una cafetera moka, el parentesco es innegable.

De nuevo, aquí las cosas no son muy precisas, la placa de cocina se sustituye por el hervidor de agua y el resultado en la taza varía mucho según algunas pruebas. También tengo curiosidad por ver cómo es la limpieza.

Sin embargo, con un precio que ronda los 250 euros, esta atractiva cafetera tiene que ofrecer algunos argumentos funcionales realmente convincentes para justificar su precio.

Instrucciones de uso de la cafetera italiana: ¡no tan estrictas!

Vista general de una cafetera italiana desmontada con todas sus piezas sobre la mesa

La esencia de una cafetera italiana es que el usuario puede relajarse bastante con la preparación. Por lo tanto, tampoco tendremos que ser demasiado estrictos con las instrucciones, ¿no?

En mi opinión, deberías aprender a utilizarla bien una vez y familiarizarte mucho con ella. Después ya podrás ser menos preciso o lanzarte a experimentar.

Al fin y al cabo, estamos a años luz de la precisión requerida por una cafetera espresso o del manejo más complejo de una cafetera superautomática.

Sin embargo, sucede a menudo que el café hecho con la cafetera italiana sabe fatal. En la mayoría de los casos, esto tiene poco que ver con el método de preparación en sí, sino más bien con un trabajo preparatorio equivocado.

  1. El café en grano debe estar recién tostado y debes molerlo justo antes de utilizarlo (como siempre recomiendo).
  2. El grado de molienda óptimo para la cafetera italiana está entre fino y medio, es decir, más grueso que para el expreso y más fino que para el café de filtro. Te recomiendo que vayas probando con diferentes subniveles intermedios.
  3. Llena la parte inferior de la cafetera con agua, preferiblemente tibia o caliente, así no tardará tanto en alcanzar el punto de ebullición. Si no hay ninguna marca que indique la cantidad máxima de llenado, procura que el nivel del agua esté por debajo de la válvula de seguridad.
  4. Introduce el embudo y llénalo hasta el borde con café molido, que debes distribuir con homogeneidad y no en montones. Puedes experimentar con diferentes cantidades una vez que le hayas cogido el tranquillo.
  5. Puedes comprimir un poco (¡pero solo un poco!) el café molido para conseguir una superficie uniforme. Es vital que no lo compactes demasiado porque, de lo contrario, puede aumentar tanto la presión que la cafetera podría convertirse en una bomba de café.
  6. Comprueba que la junta de goma se asienta bien y enrosca la parte superior de la cafetera con firmeza.
  7. Coloca la cafetera ya montada sobre la placa de cocina de inducción, eléctrica o de gas para que dé comienzo el proceso de elaboración.
  8. Dependiendo de las placas de cocina que tengas, el tiempo que pasa hasta que oigas la cafetera borbotear es diferente. No te alejes mucho de ella durante el proceso para poder escuchar con atención.
  9. El proceso de elaboración ha terminado cuando ya no oyes ningún borboteo ni sale ningún líquido gorgoteando de la abertura de la parte superior de la cafetera.
  10. Una vez ha finalizado el proceso de elaboración, retira inmediatamente la cafetera de la placa de cocina y vierte el contenido directamente en las tazas.

Creo que es la mera imprecisión de este método lo que hace que los baristas arruguen la nariz. Lo único que es (medianamente) preciso aquí es el grado de molienda; lo demás es casi una anarquía.

Por supuesto, esto va en detrimento de la elegancia del expreso y del café. No obstante, en algunos aspectos es estupendo no tener que ser siempre tan precisos y poder dejar la balanza del café en el armario, ¿no crees?

Primer plano de Arne oliendo un expreso recién hecho con cara de deleite

Otro consejo de un miembro de la comunidad Coffeeness:

«La válvula de seguridad sirve para aliviar el exceso de presión si el embudo se obstruye, por ejemplo, por un café que se ha molido demasiado fino. Por lo tanto, si ves que sale vapor de la válvula, retira la cafetera de la placa inmediatamente». Amén.

Una adición al respecto: cuanto más rápida sea la preparación, menos riesgo habrá de que tu café sepa amargo.

¿Qué café utilizar para una cafetera italiana?

Antes de hablar de los granos apropiados para las cafeteras moka, me gustaría señalar que muchos usuarios no hacen su café para bebérselo directamente, sino que lo consideran la base perfecta para todas las especialidades de café con espuma de leche.

Me parece bien, pero siempre seleccionaría y prepararía los granos para que el café resultante tenga un gran sabor sin adornos. Al fin y al cabo, se lo debemos al café y al expreso; al menos así lo sentimos en Coffeeness.

Es lógico recomendar tuestes también italianos para cafeteras moka con nombres italianos como Alessi, San Fabio o Cucina di Modena. Sin embargo, los granos de café superoscuros del estilo de tueste italiano (inspirado en el sur de Italia) suelen tener en seguida un sabor amargo y quemado cuando algo va mal.

Eso puede no importar para un chute rápido de cafeína. Aun así, si quieres sabor en tu taza, tendrás que ser casi tan cuidadoso cuando prepares un café en la cafetera moka con estos granos como lo harías al usarlos con una cafetera espresso, pero esa no es la cuestión.

La bebida que prepara la cafetera italiana es muy intensa y aromática cuando se prepara correctamente, pero tiene menos cuerpo que el café hecho con prensa francesa. Por cierto, estos dos métodos de preparación son para mí dos caras de la misma moneda.

La prensa francesa, como método de inmersión total para el café de filtro te permite experimentar tanto como la cafetera italiana y es igual de indulgente con las imprecisiones. Las principales diferencias radican en el tiempo de contacto entre el agua y el café molido y en la temperatura de preparación.

Plano medio de Arne con cara divertida sirviendo café con una prensa francesa

Por el contrario, estas diferencias elementales nos dan pistas importantes sobre los granos de café perfectos para la cafetera moka:

  1. La acidez debe desempeñar un papel mínimo. Para que la acidez funcione bien en una variedad de café tipo expreso, todos los parámetros de preparación tendrían que estar bien ajustados y se necesitaría más presión.
  2. El grado de tueste debe ser bastante más claro que el italiano. Por ejemplo, los granos de expreso de tueste medio a medio-oscuro —que también pueden compensar las imprecisiones de una cafetera automática— proporcionan, por naturaleza, mejores resultados en la cafetera moka.
  3. Decántate por las clásicas notas dulzonas y evita demasiados matices amargos. El café de una cafetera italiana puede volverse ácido muy rápido y amargo en seguida. Cuando tomes notas de cata, busca descripciones que se ajusten a un bufé de postres (chocolate, turrón, praliné, tarta de almendras, azúcar, etc.). Los sabores que tienen muchas asociaciones naturalmente amargas (cacao puro, muchos tipos de frutos secos, amaretto, etc.) deberían ser mínimos o inexistentes.
  4. Opta por 100 % arábica en lugar de por una mezcla de robusta. El robusta o canephora es notorio por sus atributos amargos y por favorecer la formación de crema. Esto es difícil de conseguir con una cafetera italiana. Por lo tanto, por tu propio bien, mejor que escojas variedades arábica cien por cien.

Si el café de una cafetera italiana Cilio o Gräwe no está bueno, a pesar de haber elegido los granos de forma cuidadosa, (excepcionalmente) no será culpa de la máquina, sino de todo lo que está a su alrededor:

  • Si notas acidez en el café, deberías ajustar el molinillo a un grado de molienda más grueso.
  • Si el café está quemado o amargo, quita rápido la cafetera de la placa, comprueba la dosificación y valora si un grado de molienda más grueso podría ser de ayuda.
  • Asegúrate siempre de retirar la cafetera inmediatamente de la placa de cocina. La alta temperatura de preparación y el suministro continuo de calor causan un efecto de doble cocción ultrarrápido que resultará en un café quemado en tu taza.

Algunos tostadores agrupan indiscriminadamente las cafeteras superautomáticas, las cafeteras espresso y las cafeteras italianas en las recomendaciones de preparación de sus granos. A menudo la AeroPress también entra en el saco.

Aunque hay excepciones a todas las reglas, ciertos tipos de tueste y variedades de granos que están garantizados para funcionar en la cafetera con portafiltro, con toda seguridad en la cafetera automática y posiblemente en la AeroPress, en seguida dan malos resultados en la cafetera italiana.

Por otra parte, esta promesa de expreso para todos funciona sin problemas si no se menciona explícitamente la cafetera moka y los métodos de filtro tienen la misma importancia que el expreso en las recomendaciones de preparación. En ese caso, se trataría de un omnitueste, que se llama así por algo.

Limpiar una cafetera italiana: ¿qué se puede meter en el lavaplatos?

Si tienes en cuenta algunos factores esenciales tanto a la hora de preparar café como de limpiarla, tu cafetera italiana no solo durará años, sino incluso décadas. Lo único que tendrás que comprar después de cierto tiempo es una nueva junta de goma, pero suelen ser superbaratas.

Primer plano del fondo de la parte superior de la cafetera italiana en el que se ve el filtro y la junta de goma

Ya hemos hablado de las diferencias entre el aluminio y el acero inoxidable en lo que al lavaplatos se refiere: las cafeteras moka de aluminio no deben meterse en el lavavajillas, las de acero inoxidable no tienen problemas (¡siempre y cuando se pueda retirar la junta de goma!).

Una excepción: si la cafetera moka es eléctrica, no debe meterse en el lavavajillas, aunque sea de acero inoxidable. Es lógico: al fin y al cabo, la parte superior de un hervidor de agua solo la limpiarías a mano, ¿no?

De todos modos, la cuestión de si una cafetera moka debe meterse en el lavavajillas o no es muy discutible. Con unos sencillos pasos, un poco de agua y líquido lavavajillas, puedes limpiar todos los componentes en cuestión de segundos y luego dejarlos secar.

Como siempre, cuando hay agua del grifo y calor de por medio, cualquier cafetera italiana necesitará descalcificarse en algún momento. Como ya he mencionado antes, es mejor no utilizar ácido cítrico con los modelos de aluminio. No veo ningún problema con los modelos de acero inoxidable.

Basta con utilizar 2 a 3 cucharadas por litro de agua (más o menos una cucharadita por cafetera). Poner en la parte inferior de la cafetera, cerrar las dos partes y llevar a ebullición. Repetir con agua limpia, secar y listo.

En caso necesario, puedes volver a introducir el embudo para el café molido y el filtro en la solución ácida. ¡Aquí también es superimportante que enjuagues los componentes con agua limpia!

Precaución: ¡no pongas la junta de goma en ácido cítrico! Tolera el ácido incluso menos que el aluminio.

Preguntas frecuentes sobre la cafetera italiana: consejos e indicaciones para obtener los mejores resultados

Cada comentario que recibo de los miembros de la comunidad Coffeeness contiene preguntas u observaciones importantes a los que pretendo responder y dar mi opinión. Esta sección de preguntas frecuentes se irá ampliando poco a poco a medida que reciba más mensajes sobre las cafeteras italianas.

Según mis indagaciones, cuando utilizamos la popular medida de tazas nos estamos refiriendo a una cantidad de llenado de unos 60 mililitros por taza, al menos en el caso de Bialetti. En teoría, una taza es, por tanto, un expreso doble. No obstante, los mililitros exactos no importan.

Es mucho más importante que compres una cafetera que se ajuste a tu consumo real por dispensación. En general, cuanto más pequeña sea la cafetera, mejores serán los resultados. Para ello es vital que la llenes hasta arriba cada vez (sobre todo en lo que respecta al café molido).

Por lo tanto, si en tu casa sois dos personas no necesitaréis una cafetera de 18 tazas.

En el mejor de los casos solo hay que reemplazar la junta de goma, que puedes encontrar como pieza de repuesto por unos dos euros (o menos). Esto merece la pena incluso con las cafeteras más económicas. Si la válvula de seguridad (de la parte inferior) está defectuosa o la válvula de crema ya no funciona correctamente, suele ser necesario sustituir toda la cafetera.

Pregunta difícil, cuestión controvertida y un asunto espinoso en general. Muchos se quejan de molestias estomacales o de otros problemas cuando beben café hecho con cafetera italiana.

De ninguna manera estoy haciendo una declaración general sobre la digeribilidad del café hecho con cualquier método de preparación, porque aquí se juntan demasiados factores individuales.

Una cosa está clara: la preparación favorece ciertas reacciones. Hay razones para ello, que he argumentado en mi artículo: «¿Es saludable el café?».

Puedo responder a esta pregunta de manera segura y fundada desde el punto de vista científico: en mi gran prueba sobre cafeína con resultados certificados por un laboratorio (¡!) de Berlín, la cafetera italiana quedó en cuarto lugar —de 15— en contenido relativo de cafeína (contenido por 100 mililitros).

En otras palabras: ¡teóricamente el café hecho con cafetera italiana tiene bastante cafeína! Eso sí, el ristretto, el expreso clásico y el expreso hecho con cafetera superautomática tienen aún más.

Sin embargo, en términos absolutos (contenido de cafeína según la porción de café habitual), el café hecho con cafetera italiana ocupa el último lugar. Al menos, si te ciñes a mi cantidad de llenado de 30 mililitros por taza y no te bebes cuatro tazas de una vez.

Si al llenar la parte inferior el nivel de agua sobrepasa la válvula de seguridad y con esta cantidad de llenado se produce un rápido aumento de la temperatura en una placa de cocina eléctrica, de gas o de inducción, las cafeteras italianas se desbordarán rápidamente.

El problema debería solucionarse manteniendo el nivel del agua por debajo de la válvula de seguridad.

Es lo mismo que ocurre con una cafetera automática o con portafiltro: si la resistencia del café molido es demasiado grande, el agua no pasará a través de la pastilla de café. Por eso, te recomiendo ajustar el grado de molienda a un nivel más grueso y comprobar que no has comprimido (demasiado) el café dentro del embudo.

Si no quieres usar ácido cítrico o no deberías utilizarlo por el material de que está hecho tu cafetera, algunos usuarios recurren a pastillas limpiadoras de dentaduras postizas o a ácido acético.

También hay quienes emplean incluso descalcificadores de verdad. En mi opinión, se puede utilizar cualquier producto que esté aprobado para su uso en alimentos.

Sea como sea y sea del material que sea la cafetera, te aconsejo que la enjuagues bien y prepares una o dos cafeteras en vacío (sin café) solo con agua una o dos veces antes de volverla a utilizar.

En teoría, sí. Una cocina de inducción es mucho más rápida que muchos otros tipos de cocina, mientras que una cocina de gas, por ejemplo, proporciona un calor intenso que es bastante difícil de regular.

Si a todas estas condiciones les añadimos un material de fabricación de la cafetera distinto, ya sea aluminio o acero inoxidable, nos encontraremos con que cada combinación de cafetera y placa de cocina resulta en un proceso de elaboración diferente.

No. Al menos no para mí. La falta de presión, una preparación más tosca y una extracción al revés hacen que lo que se produzca sea café, no expreso. Aunque se encamine hacia el expreso, está lejos de serlo.

Sin embargo, si definimos el expreso solo como un café fuerte y concentrado, entonces una cafetera italiana podría ser una alternativa estupenda a los métodos convencionales de preparación de café. El precio es inmejorable, al igual que la facilidad de uso. Aun así, personalmente jamás podría prescindir de una cafetera con portafiltro.

Hemos aclarado en varias ocasiones que para una cafetera italiana no debemos utilizar ni café molido normal ni expreso molido normal. Si a esto le añadimos la máxima de que solo tiene sentido utilizar granos de café recién molidos, no nos quedará otra que hacernos con un molinillo de café.

No tiene que moler con tanta finura como la que necesitamos para la cafetera espresso, pero necesita moler con más precisión que los modelos básicos ultrabaratos. Te recomiendo que eches un vistazo a mi comparativa de molinillos de café. Sin embargo, no necesitas una balanza de café.

Antes de que una sola gota de café acabe en tu taza, debes limpiar bien la cafetera. Lo mejor es hacerlo con agua caliente y aún mejor con varios procesos de ebullición. Así podrás comprobar, al mismo tiempo, si la válvula de seguridad funciona y si la junta de goma cierra la cafetera de forma estanca.

Conclusiones sobre la comparativa de cafeteras italianas: ¿una oportunidad para el amor?

Arne posa sonriente con una cafetera italiana de acero inoxidable en la mano abriendo la tapa con un dedo

Personalmente, sigo sin ver ninguna razón por la que pasarme a la cafetera italiana. En casa tengo bastantes cafeteras automáticas y cafeteras con portafiltro con las que consigo en mi taza lo que la cafetera italiana solo intenta de manera superficial. Y, cuando viajo, confío en mi filtro de mano.

Sin embargo, después de realizar esta comparativa creo que estoy siendo injusto con la cafetera moka. Fabricada en acero inoxidable es casi indestructible, poco complicada y con una belleza sin pretensiones.

Por lo tanto, lo que deberías preguntarte en verdad sería lo siguiente: ¿qué importancia le das al expreso (al auténtico) en tu día a día?

¿Qué te parece? ¿La cafetera italiana satisface tus necesidades? ¿Es una simplificación correcta o es simplemente tosca? ¡Espero tus comentarios!

Índice de contenidos