Rommelsbacher EKM 200 a prueba: asequible y con resultados satisfactorios

Después de trabajar como barista profesional durante muchos años, Arne Preuss fundó Coffeeness en 2008.

No hay regla sin excepción, y así se demuestra también en la comparativa de molinillos de café del 2022. Solemos decir que por debajo de 100 euros no hay molinillos de café o expreso de calidad (decentes).

Arne posa sonriente con el molinillo de café Rommelsbacher EKM 200

No hay regla sin excepción, y así se demuestra también en la comparativa de molinillos de café del 2022. Solemos decir que por debajo de 100 euros no hay molinillos de café o expreso de calidad (decentes).

De ahí se deduce que un molinillo de bastante menos de 100 euros que, además, traiga montado un molinillo de discos no puede ser una buena compra ya que, en el mejor de los casos, solo producirá un café molido lleno de grumos.

El Rommelsbacher EKM 200, disponible en Amazon en color negro por menos de 60 euros (fecha de la consulta: marzo de 2022), no contradice del todo esa premisa, pero queda bastante bien parado.

Este molinillo no cumple los estándares de barista y tampoco es la mejor alternativa a un buen molinillo manual. No obstante, tampoco lo pretende. Pero sí que es nuestro ganador en relación calidad-precio (para todo menos para expreso).

Está dirigido a los principiantes del mundo del café que quieren dar el primer paso en la dirección correcta apostando por el café recién molido.

Los resultados de molienda son convincentes siempre y cuando los analicemos desde una óptica no profesional, hagamos la vista gorda y nos preguntemos qué esperamos de un molinillo tan económico.

La respuesta se encuentra en la reseña de este molinillo, que es capaz de algo más que (solo) moler café.

Perfecto para principiantes

Rommelsbacher EKM 200

Ideal para iniciarte en el mundo del café recién molido.

Muy económico

Muy fácil de manejar

Fácil de configurar

Resultados de molienda bastante homogéneos

Carga electrostática

La limpieza a fondo requiere manipulación

CategoríaEntrada
NombreRommelsbacher EKM 200
Mecanismo de moliendaMolinillo de discos de acero inoxidable
Niveles de molienda9 (18)
Material de la carcasaPlástico
Rendimiento de molienda-
Capacidad del recipiente para granos250 g
Desconexión automática
PantallaNo
Molienda por tiempo (Grind on Time)No
Molienda bajo demanda (Grind on Demand)No
Soporte para portafiltrosNo
Peso1,4 kg
Dimensiones18,0 x 10,5 x 26,5 cm

Comparativa de modelos Rommelsbacher EKM: ¿punto de referencia para la gama baja por sus resultados de molienda?

Si somos realistas, el EKM 200 es un montón de plástico negro compacto que viene a ser tal y como nos imaginamos un molinillo de café superbarato.

Trae un recipiente grande para granos arriba, otro igual de grande para café molido abajo y, entre medias, una estructura básica: una rueda de ajuste del grado de molienda (lateral) con nueve niveles y una rueda de ajuste (central) que dosifica la cantidad de café en tazas (de dos a doce).

Rommelsbacher EKM 200: primer plano del selector giratorio para ajustar la cantidad de café molido

Una de las pruebas de que es un producto para principiantes es, sobre todo, el enorme botón de inicio/parada, que parece hecho para tontos. Algo así como «¡Pulsa AQUÍ, pardillo!». Las ruedas de ajuste de la cantidad de café molido y del grado de molienda también son de tamaño mayúsculo.

El Rommelsbacher EKM 200 comparte su diseño básico con otros éxitos de ventas de esta gama de precios, ya sea el Melitta Molino, los modelos de Rosenstein & Söhne u otros.

Según el fabricante, este modelo con molinillo de discos muele los granos de café con especial esmero y precisión. En breve comprobaremos si es cierto.

Hasta los menos versados en este tema deberían encontrar sospechoso que los modelos superiores dentro de la misma marca se conforman con un mecanismo de molienda de muelas cónicas.

Rommelsbacher EKM 200 vs. EKM 300

En principio, deberías ignorar por completo todos los molinillos de café Rommelsbacher con número de modelo inferior a 200. El mecanismo de molienda del EKM 100 y 150 es de cuchillas, y es totalmente desaconsejable, porque es como cortar el pelo con un machete: precisión cero patatero.

El Rommelsbacher EKM 300 es el modelo inmediatamente superior al EKM 200 y es más interesante. Su mecanismo de molienda es de muelas cónicas, tiene doce grados de molienda y, de una vez, solo producir café molido para un máximo de diez tazas.

Cuesta unos 90 euros (fecha de la consulta: marzo de 2022) y, en su estructura y diseño, intenta equiparse a los molinillos de café de mayor calidad como el Baratza Encore. Sin embargo, no lo consigue.

Invirtiendo unos 40 euros extra puedes conseguir casi cuatro veces más grados de molienda y una dosificación de café molido realmente individual.

Rommelsbacher EKM 200 vs. EKM 500

El Rommelsbacher EKM 500 cuesta unos 130 euros (fecha de la consulta: marzo de 2022). Con su soporte para portafiltros y sus 39 grados de molienda pretende ser un molinillo de expreso.

El EKM 200 ni siquiera se plantea ser capaz de producir la finura necesaria para el expreso. Si no, fíjate en su diseño, en el que solo cabe el recipiente para café molido.

Todavía no puedo decirte qué opino del molinillo Rommelsbacher EKM 500. Solo puedo hablarte de lo evidente, como es su diseño apto para portafiltros, su balanza de café integrada, su pantalla e incluso la función de molienda por tiempo (Grind on Time).

La verdad es que, en teoría, parece una ganga. No obstante, hay que tener en cuenta que en los molinillos de café lo que siempre cuenta son los resultados de molienda, que solo conocemos cuando los ponemos a prueba. Todo lo demás es secundario.

Mecanismo de molienda de discos: ¿es verdad que favorece el sabor?

Ya debes de saber que es en mi comparativa de cafeteras superautomáticas donde suelo hacer mayor hincapié en la comparación entre molinillos de muelas cónicas y de discos.

La conclusión a la que llego en mis valoraciones es que un mecanismo de molienda de muelas cónicas de acero inoxidable tiene tantas ventajas y desventajas como uno de discos cerámicos.

Rommelsbacher EKM 200: primer plano del mecanismo de molienda en la mano de Arne

El molinillo de café Rommelsbacher EKM 200 tiene un molinillo de discos, pero en este caso es de acero inoxidable. Esto contradice la oposición habitual y, por tanto, también afecta al argumento de venta.

Por lo general, los discos cerámicos pueden moler los granos de café con muchísima finura y homogeneidad. La cerámica contribuye a que se genere menos calor y, por tanto, a preservar el aroma. Si los discos son de acero inoxidable, teóricamente el resultado es menos respetuoso con el sabor, y el proceso de molienda suele ser más ruidoso.

No obstante, no hay que olvidar que el acero es más robusto y duradero, por lo que el molinillo puede tener una vida útil larga si se maneja y se limpia medianamente bien.

Pero ¿podrá el EKM 200 aprovecharse de las ventajas de tener un mecanismo de molienda de discos? Pues bueno, sobre el papel, sí, pero en la práctica todo depende de lo fino que puedas ajustar el grado de molienda, y este modelo te marca unos límites claros.

Aunque el fabricante promete un café molido extrafino que funciona para el expreso ajustando los niveles 1 y 2, eso no es así. ¿Sabes por qué?

En primer lugar, porque los discos de molienda no se pueden acercar lo suficiente y, en segundo lugar, porque el motor tiene menos potencia, los discos son demasiado pequeños y los tornillos que sobresalen un poco dificultan la homogeneidad.

Por todo ello, el Rommelsbacher EKM 200 no puede considerarse un molinillo de expreso, pero todavía tiene opciones de obtener una buena valoración como molinillo para métodos de preparación que requieren un café molido más grueso, como por ejemplo la cafetera de filtro manual, la Chemex o la prensa francesa.

Si nos olvidamos de la finura del expreso y nos fijamos en los grados de molienda más gruesos en busca de argumentos de compra, el EKM es incluso mejor de lo que parecía a simple vista. Y es que los nueve grados de molienda principales se subdividen en niveles intermedios en la rueda de ajuste.

Rommelsbacher EKM 200: primer plano de la rueda de ajuste del grado de molienda

En realidad, he identificado siete subniveles para cada uno de los nueve grados, lo que ampliaría el rango a 63 niveles. Sin embargo, resulta que esos subniveles tienen escasos efectos sobre los granos. Los niveles intermedios, en cambio, sí.

Para la prensa francesa, por ejemplo, el nivel 5,5 del EKM 200 funciona bastante bien.

Así que, siendo realistas, hay un total de 18 grados de molienda, que son completamente suficientes para la cafetera de filtro manual, la cafetera de goteo o la prensa francesa.

Rommelsbacher EKM 200 en acción: manejo superfácil y resultados satisfactorios

Si no tienes ni idea de cuánto café molido por taza requieren los diferentes métodos de preparación, seguramente la dosificación por tazas de este molinillo de café no te molestará.

En el Rommelsbacher EKM 200, la dosificación es más o menos la misma que la habitual en una cafetera de goteo clásica.

Si estás más familiarizado con el tema, no te comprarás este modelo de Rommelsbacher EKM. Te lo garantizo. A menos que lo adquieras para tener un molinillo barato de sobra.

En ese caso, debes saber que dos tazas son aprox. 14 gramos de café, que es justo la especificación estándar para todos los métodos de preparación (aparte del expreso).

Rommelsbacher EKM 200: rueda de ajuste central que dosifica la cantidad de café en tazas

Si lo deseas (y tienes la paciencia para hacerlo), también puedes ir deteniendo el proceso de molienda con el botón de inicio/parada y, así, moler en porciones individuales. Otra cosa es que el motor pueda resistirlo a largo plazo.

Lo que es indiscutible, sin embargo, es que el molinillo es ruidoso y suena un poco enclenque. El sonido nos indica claramente el segmento de precios en el que nos encontramos. El resto ya lo hace la carcasa de plástico.

Todo ese plástico es también el causante de la gran carga electrostática. Sobre todo en el recipiente para café molido, con su tapa de protección del aroma, se quedan adheridos muchos restos de café molido. Y en el mecanismo de molienda las cosas no pintan mejor.

Si hay que resaltar algo positivo diremos que el café molido es bastante uniforme en todos los grados de molienda, pero no perfecto. De todos modos, ya contaba con ello. De ahí que sea mi ganador en relación calidad-precio.

En resumen, estoy bastante de acuerdo con las valoraciones que he leído sobre el Rommelsbacher EKM 200: el diseño, el manejo y las funciones lo convierten en molinillo de gama baja recomendable.

Sus limitaciones son más que evidentes en el uso diario, pero lo bueno es que se puede usar sin necesidad de manual de instrucciones.

Limpieza: orientada al usuario

Independientemente de las valoraciones, hay que reconocer que este molinillo no pierde de vista su público objetivo. Ni siquiera en lo que a la limpieza se refiere.

En el volumen de suministro del Rommelsbacher EKM 200 se incluye un cepillo de limpieza, y el mecanismo de molienda superior se puede extraer con un poco de manipulación. Así puedes llevar a cabo una limpieza profunda.

El recipiente para café molido y la tapa se pueden meter fácilmente en el lavavajillas, pero el recipiente para granos sí que hay que limpiarlo a mano. De todos modos, como es tan grande y espacioso, no hay problema en hacerlo.

Rommelsbacher EKM 200: Arne sostiene en la mano el recipiente para café molido

Si quieres evitar tener que desmontar el mecanismo de molienda y limpiarlo con el cepillo, siempre puedes optar por utilizar gránulos de limpieza.

La mayoría de los clientes prefieren este método. Si también es tu caso, debes ser consciente de que así la limpieza solo es superficial, y que el café molido que quede en el interior del mecanismo de molienda puede acabar poniéndose rancio.

Conclusiones: ¿para quién es adecuado el Rommelsbacher EKM 200?

Hasta un molinillo de café medianamente decente es mejor que no tener ningún molinillo. En este sentido, el Rommelsbacher EKM 200 es una perfecta introducción al mundo del café recién molido y a los métodos de preparación de café más artesanales.

Perfecto para principiantes

Rommelsbacher EKM 200

Ideal para iniciarte en el mundo del café recién molido.

Muy económico

Muy fácil de manejar

Fácil de configurar

Resultados de molienda bastante homogéneos

Carga electrostática

La limpieza a fondo requiere manipulación

El Rommelsbacher EKM 200 compensa la falta de experiencia del usuario con un nivel adecuado de automatización, ofrece una dosificación de café bastante precisa y dispone de unos selectores giratorios muy claros que no dan lugar a malentendidos.

Eso sí, si tienes una cafetera con portafiltro, olvídate de pedirle que muela con la finura necesaria para el expreso; pero bueno, tampoco está diseñado para eso.

Si quieres un molinillo de expreso, tu mirada debería estar puesta más bien en el Graef CM800, por ejemplo, que cuesta más del doble y recibe más críticas en algunos aspectos, ya que esperamos más de él.

Una mejor alternativa al EKM 200 es el Baratza Encore, que es casi tres veces más caro pero también es tres veces más capaz.

¿Puedes darnos algún consejo o truco para ajustar el molinillo a los diferentes métodos de preparación? ¿Tienes alguna experiencia con este dispositivo? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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