Espresso macchiato: recetas y consejos de preparación

En este artículo voy a hablar de la bebida de moda, el espresso macchiato, y de su preparación. En el índice verás cómo he estructurado el artículo para que puedas ir directamente al apartado de tu interés. Como es habitual en Coffeeness, en este artículo no encontrarás referencias a Tassimo o Nespresso, sino a café en grano de verdad.

Espresso macchiato II

En este artículo voy a hablar de la bebida de moda, el espresso macchiato, y de su preparación. En el índice verás cómo he estructurado el artículo para que puedas ir directamente al apartado de tu interés. Como es habitual en Coffeeness, en este artículo no encontrarás referencias a Tassimo o Nespresso, sino a café en grano de verdad.

Breve definición: 

Un espresso macchiato es un expreso simple o doble adornado con un poco de deliciosa espuma de leche por encima. Para preparar un espresso macchiato correctamente te invito a que leas este artículo, ya que hay algunas cosas importantes que no debes pasar por alto.

¿Qué es un espresso macchiato?

En el mundo de las bebidas de café siempre hay un poco de desconcierto. Esta confusión empieza ya con el tema de la cantidad de expreso que debe dispensarse. Cuando pido un expreso, cuento con que su volumen se situará entre los 20-25 mililitros (o, mejor, gramos), pero a menudo me encuentro sorpresas, como por ejemplo que su volumen sea de 30 o 40 ml o que te lo sirvan en tazas con aprox. 100 ml.

Ahora, como barista, conozco el trabajo que hay detrás de la barra y las caras de decepción de algunos clientes cuando les sirves lo que han pedido: un expreso. Y es que 20 ml pueden parecer muy poca cosa. En este caso lo mejor es servirlo con una taza pequeña. Es normal que a las personas que no están todo el día arriba y abajo con el café y el expreso les resulte difícil saber qué es un verdadero expreso si al pedir un expreso en cada restaurante les sirven una cosa diferente.

Un expreso tiene entre 20-25 ml y, por consiguiente, un expreso doble tiene 40-50 ml. En la parte de arriba está la crema que, en función de los granos utilizados, será más espesa, oscura, clara, más compacta o menos. Concluir que si la crema tiene buen aspecto, el expreso estará bueno, no es correcto. Que la crema tenga una pinta deliciosa no ejerce ninguna influencia sobre el sabor del expreso. Acuérdate del cuento del patito feo.

Ahora es cuando se añade el «macchiato» al expreso. El espresso macchiato se prepara con un toque de espuma de leche.

Espresso macchiato portafiltro

¿Qué significa exactamente la palabra macchiato?

En el caso del latte macchiato la gente ya suele saber que su denominación viene del italiano y que traducido significa ‘leche manchada’. La traducción puede tomarse, en realidad, de manera muy literal: en el vaso se vierte leche caliente, espuma y, a continuación, el expreso, y este mancha la leche. Y ver todas esas capas es muy agradable a la vista, por eso el latte macchiato se sirve normalmente en vasos de cristal.

¿Y qué es lo que se mancha en el caso del espresso macchiato? Pues aquí todo es al revés. Primero se dispensa el expreso en la taza y después se pone la espuma encima. Así pues, lo que se mancha es el expreso con la leche. Mientras que en el latte macchiato hay manchas oscuras de expreso en la leche, en el espresso macchiato son manchas blancas de espuma las que hay en el expreso.

No obstante, si viajas a Italia tendrás que pedir un caffè macchiato si lo que quieres beberte es un espresso macchiato.

Espresso macchiato espuma de leche

Ingredientes del espresso macchiato

Los ingredientes necesarios son bastante evidentes:

  • Café en grano bueno recién tostado.
  • Leche entera fresca.

Lo mejor sería preparar el expreso en una cafetera con portafiltro, esto es, en una cafetera expreso de verdad. Una cafetera superautomática bien calibrada también puede ser una opción. Lo que sí que no te recomiendo de ninguna manera es utilizar una cafetera moka, porque con ese tipo de cafeteras no se consiguen expresos de verdad. Si quieres leer más al respecto podrás hacerlo en cuanto tengamos listo en español el artículo sobre esta modalidad de cafeteras.

Después de esto tienes que espumar la leche.

Espresso macchiato

Espresso macchiato: cantidad de espuma de leche

El problema que tienen los espressos macchiatos es que solo se les ha de añadir poquísima espuma de leche. Lo que pasa es que si utilizamos una cafetera con portafiltro resulta imposible espumar leche en cantidades tan pequeñas. Si bien solo se necesitan de 10 a 50 ml, los mejores resultados a la hora de espumar la leche solo se consiguen a partir de 200 ml. Por lo tanto, hay que preparar muchísimos espressos macchiatos (lo que, por supuesto, genera nuevas dificultades relacionadas con la dispensación de expreso) o encontrar a alguien a quien le encante beberse leche caliente espumada, porque hay dos cosas que están prohibidísimas:

  1. Tirar la leche fresca.
  2. Espumar la leche dos veces.

Si espumas la leche con una cafetera superautomática tienes un problema parecido. Los primeros 40 ml que salen de un espumador automático son los que peor calidad presentan. Están aguados y no son homogéneos. De ahí que sea necesario espumar como mínimo 100 ml o, para ir bien, más.

Da igual cómo obtengas la espuma de leche. La leche no debería superar los 65 °C y la espuma tendría que ser fina y no demasiado compacta. El objetivo no es lograr una espuma que pueda sostener una galleta Príncipe, sino una espuma suelta y ligera.

Receta del espresso macchiato

Ahora vamos al lío y al meollo de la cuestión: que cualquiera pueda prepararse su propio espresso macchiato en casa.

  1. Dispensa un expreso con una cafetera expreso o una superautomática. Si utilizas la cafetera con portafiltro, prepáralo con aprox. 7 g de granos de café recién molidos con un grado de molienda fino. Si te decantas por la cafetera superautomática, la cantidad de café molido suele ser más elevada. El tiempo de dispensación debería ser de unos 25 segundos y, la cantidad de expreso, de entre 20 y 25 ml. ¡Cuidado! En muchas cafeteras superautomáticas la cantidad de expreso que viene ajustada de fábrica es mucho mayor y debe reducirse.
  2. Para mí, la mejor forma de agregar la espuma de leche ya preparada es ponerla poco a poco en la parte central del expreso con una cucharita. Personalmente, intento siempre que la cantidad de espuma utilizada sea la mitad del peso del expreso, esto es, si tengo 20 g de expreso, usaré 10 g de espuma de leche para preparar mi espresso macchiato.

Lógicamente, si se desea, a la espuma de leche se le puede añadir un poquito de leche caliente. Para mí sigue siendo un espresso macchiato, siempre y cuando la cantidad de leche + espuma en la taza no supere a la del expreso. De lo contrario, tendríamos algo diferente, como un cortado, un café noisette o lo que sea.

Ten en cuenta que la espuma de leche es más ligera pero su volumen es mayor que el del expreso. Por lo tanto, aunque para la espuma de leche solo utilices la mitad del peso del expreso, es muy probable que el volumen de la bebida se duplique.

Doppio Espresso Macchiato

En este caso el proceso es el mismo, solo que duplicando las cantidades. El doble de expreso (entre 40 y 50 ml) y el doble de espuma de leche (entre 20 y 25 g). Aquí, claro está, necesitaremos tazas algo más grandes.

Espresso macchiato crema

Sabor del espresso macchiato y cómo elegir la taza correcta

Como puedes ver en la foto, yo utilizo vasos de expreso de doble pared. Los encuentro prácticos, ya que con 80 ml proporcionan mucho espacio, aunque por lo general no suelo echar más de 20 ml. Para mí son interesantes sobre todo para las fotos y para poder observar mejor la estructura del expreso dispensado. Sin embargo, el vidrio conserva peor el calor que la porcelana.

Por eso mismo, generalmente te recomendaría utilizar tazas de porcelana, que deberías precalentar antes de usar.

Espresso macchiato Arne

Sobre el sabor de un espresso macchiato hay mucho que decir, pero no hay nada general que pueda pronunciar. Dado que su componente más importante es el expreso, claramente el espresso macchiato depende de él. La grasa de la espuma de leche es una gran portadora del sabor y extrae muchos aromas del expreso, pero también los modifica.

Un espresso macchiato es, con seguridad, una muy buena elección para todos aquellos a quienes todavía les resulte demasiado intenso un expreso pero que poco a poco quieran abrirse camino en el mundo de los puristas. Aparte de por su sabor, un espresso macchiato es fantástico también por otra cosa: casi no tiene calorías.

Última petición: hazme el favor de no ponerte azúcar. Es malo para los dientes, fatal para la figura y horrible para el sabor del expreso. Aunque Starbucks y compañía te cuenten otra cosa.

¡Envíame tus comentarios! Ya sabes que me encanta leerte.

Índice de contenidos