Mejores molinillos de café de 2026: nuestro top 10 para cada método de preparación
Para preparar un café delicioso necesitas dos cosas: granos de calidad y un buen molinillo. Aquí encontrarás mis molinillos de café favoritos con la mejor relación calidad-precio, desde opciones para expreso hasta modelos versátiles para filtro, prensa francesa y otras preparaciones, entre ellos el Graef CM800, el Baratza Encore y el Comandante.
34+
molinillos de café probados
25+
kilos de café en grano utilizados
120+
horas de prueba
Magnífico molinillo de expreso. Acabados que le otorgan solidez Muy poca carga electrostática Resultados de molienda homogéneos Un poco caro A la oferta ! Este artículo contiene enlaces afiliados | Ideal para iniciarte en el mundo del café recién molido. Muy económico Muy fácil de manejar Fácil de configurar Carga electrostática La limpieza a fondo requiere manipulación A la oferta ! Este artículo contiene enlaces afiliados | El rey de los molinillos de café manuales. Compacto Diseño elegante La «navaja suiza» de los molinillos de café manuales Precio bastante elevado A la oferta ! Este artículo contiene enlaces afiliados | Mi molinillo favorito para expreso. Diseño inteligente con forma de siete Ajuste continuo del grado de molienda Manejo muy sencillo A la oferta ! Este artículo contiene enlaces afiliados | ¡Molinillo todoterreno! Modelo de gama baja económico Resultado de molienda homogéneo Pequeño y elegante Limpieza a fondo laboriosa A la oferta ! Este artículo contiene enlaces afiliados | El mejor molinillo de café para cafetera de filtro manual y Chemex. Poca carga electrostática Fácil de limpiar Fácil de ajustar y de reajustar No adecuado para expreso Bastante ruidoso A la oferta ! Este artículo contiene enlaces afiliados |
Cuando empiezas a valorar de verdad el café que preparas en casa, tener un molinillo se vuelve imprescindible. Y es que moler el café justo antes de prepararlo marca una diferencia enorme en el resultado.
El aroma de los granos empieza a desvanecerse nada más acabas de molerlos. Por lo tanto si conservas el café molido demasiado tiempo, a la taza solo llegará una fracción mínima de todo lo que podía ofrecer.
La buena noticia es que no hace falta gastar una barbaridad: según el método de preparación, con un molinillo manual decente o uno eléctrico básico ya puedes sacarle mucho partido al café. La menos buena es que, con tantas opciones razonables, elegir bien no siempre resulta fácil.
Además, después de probar muchos molinillos, hay algo que se repite: pagar más no garantiza mejores resultados y muchas marcas prometen más de lo que luego cumplen.
Por eso, en esta comparativa no voy a limitarme a enseñarte mis favoritos de cada categoría. La idea es ayudarte a encontrar el mejor molino de café eléctrico para tus necesidades y tu manera de preparar café.
Índice de contenidos
Los 10 mejores molinillos de café que hemos probado
Como pasa en muchas otras comparativas, aquí tampoco hay un ganador absoluto ni una recomendación válida para todo el mundo.
Dos molinillos con un sistema de molienda parecido y un precio muy similar pueden encajar en preparaciones completamente distintas. Y es que el diseño y el uso real importan tanto como el rango de molienda o la calidad de los acabados.
Lo habitual es hablar de molinillos para expreso y para filtro, pero en la práctica la cosa está bastante más matizada. Y eso se refleja también en mi top 10 actual de molinillos:
Rommelsbacher EKM 200
Molienda homogénea para filtro o prensa francesa
Fácil de manejar
Relación calidad-precio insuperable
Graef CM800
40 grados de molienda + ajuste fino
Ideal para iniciarse en el portafiltro
Buenos acabados
Baratza Encore ESP
Resultado homogéneo en casi todos los grados de molienda
Poca carga electrostática
Buena velocidad de molienda
Sage The Smart Grinder Pro
Molienda muy homogénea para expreso
60 grados de molienda
Muchas opciones de ajuste
KitchenAid Artisan
70 grados de molienda y ajuste preciso
Poca carga electrostática
Recipiente para granos extraíble
Eureka Mignon Specialità
Desempeño sobresaliente para portafiltro
Escaso espacio muerto
Acabados que le otorgan solidez
Moccamaster KM5
Resultados sumamente homogéneos para filtro
Gran durabilidad
Fácil de ajustar
Rommelsbacher EKM 500
Balanza de café integrada
Óptimo para café de filtro
Diversas opciones de dosificación
Timemore Chestnut C3S Pro
Resultado muy homogéneo en casi cada grado de molienda
Manivela plegable
Excelente relación calidad-precio
Comandante C40
Molienda homogénea sin excepción
Manejo y ergonomía excelentes
Diseño de alta calidad en madera
Recomendaciones según tu experiencia y nivel de exigencia: ¿qué molinillo necesitas?
Antes de entrar a fondo en todos los candidatos y en los ganadores de mi comparativa de molinillos de café, aquí tienes un repaso rápido con mis recomendaciones principales.
| Nivel | Modelo | Precio actual | Tipo de molinillo | Filtro | Expreso |
|---|---|---|---|---|---|
| Principiantes | Rommelsbacher EKM 200 | 70 € | Eléctrico | ✓ | X |
| Graef CM 800 | 150 € | Eléctrico | X | ✓ | |
| Avanzados | Baratza Encore ESP | 180 € | Eléctrico | ✓✓ | ✓X |
| Sage Smart Grinder Pro | 210 € | Eléctrico | ✓X | ✓✓ | |
| KitchenAid Artisan | 200 € | Eléctrico | ✓✓ | ✓X | |
| Rommelsbacher EKM 500 | 160 € | Eléctrico | ✓ | ✓X | |
| Timemore Chestnut C3S Pro | 100 € | Manual | ✓ | ✓X | |
| Exigentes | Eureka Mignon Specialità | 530 € | Eléctrico | X | ✓✓ |
| Moccamaster KM5 | 320 € | Eléctrico | ✓✓ | X | |
| Comandante C40 | 290 € | Manual | ✓✓ | ✓✓ |
Mejores molinillos de café eléctricos: ganadores por categorías
Los molinillos eléctricos suelen ser más cómodos y, muchas veces, también más precisos que los manuales. Por eso, en esta comparativa tienen bastante más peso. Eso sí, en cuanto entra un enchufe en juego, la cosa se complica bastante.
Porque, aunque un buen molinillo manual ofrece buenos resultados en cualquier método de preparación, todavía no me he encontrado con ningún molinillo eléctrico para casa que funcione igual de bien para expreso que para filtro manual, Chemex y similares.
Y además hay algo bastante claro desde el principio: para un buen molinillo de expreso normalmente toca invertir más que para uno de filtro. El expreso no solo exige precisión; sobre todo necesita un sistema de molienda que permita ajustes muy finos. Y cada paso extra de ajuste suele notarse también en el precio.
Molinillo eléctrico compacto y asequible para iniciarse en el café de filtro: Rommelsbacher EKM 200
Rommelsbacher EKM 200
Ideal para iniciarte en el mundo del café recién molido.
Muy económico
Muy fácil de manejar
Fácil de configurar
Resultados de molienda bastante homogéneos
Carga electrostática
La limpieza a fondo requiere manipulación
| Rommelsbacher EKM 200 | |
| Todas las especificaciones |
El Rommelsbacher EKM 200 ronda los 70 euros y no intenta aparentar más de lo que es, pero cumple con lo importante: muele tus granos sin complicarte la vida.
Su sistema de discos de acero inoxidable ofrece ajustes sencillos y la dosificación se hace por número de tazas. Pones los granos en el recipiente, lo enciendes y listo.
Por diseño y por planteamiento, este molinillo deja claro que encaja solo con métodos bastante permisivos con la molienda. Está pensado para prensa francesa y cafetera de goteo, no para filtro manual ni para portafiltro.
Por ese precio, lo normal es encontrarte con bastante carga electrostática y con un mecanismo de molienda ruidoso que se hace notar. En esta gama de precio, entra dentro de lo esperable. El Melitta Molino, por ejemplo, tampoco mejora gran cosa en ese apartado.
Sobre el papel, el Rommelsbacher EKM 400 sería el paso lógico: más ajustes de molienda y un motor más potente. Pero en la práctica sirve para preparaciones muy parecidas, recibe críticas similares y encima cuesta más.
Mejor molinillo eléctrico para usuarios avanzados: Baratza Encore ESP
Baratza Encore
El mejor molinillo de café para cafetera de filtro manual y Chemex.
Poca carga electrostática
Fácil de limpiar
Fácil de ajustar y de reajustar
Compacto y estable
Café molido homogéneo
No adecuado para expreso
Bastante ruidoso
| Baratza Encore | |
| Todas las especificaciones |
El Baratza Encore ESP toma el relevo donde se queda el Rommelsbacher EKM 200: por unos 180 euros, el sucesor del Baratza Encore ofrece más ajustes, muy poca carga electrostática y una molienda rapidísima sin castigar el aroma.
Y sí, por decir esto me han caído bastantes críticas. Porque para mí el Encore ESP sigue siendo, ante todo, un molinillo de filtro, aunque con algunos accesorios y mejoras también pueda apañarse con expreso.
Pero ahí es donde su diseño me chirría: no tiene soporte para portafiltro, solo una ayuda para trasvasar el café. Y ese paso intermedio no solo hace más incómoda la dosificación; también deja algo de café por el camino.
Dicho esto, con el Baratza Encore ESP también puedes preparar muy buen café de filtro y sacar un manual realmente redondo. Tanto la calidad de molienda como la uniformidad del resultado están a muy buen nivel.
Se puede discutir si merece la pena pagar casi 200 euros por él. Pero, sinceramente, no me parece caro para lo que ofrece.
Mejor molinillo eléctrico para iniciarse en el expreso: Graef CM 800
Graef CM800
¡Molinillo todoterreno!
Modelo de gama baja económico
Resultado de molienda homogéneo
Pequeño y elegante
Buen suministro de piezas de repuesto
Muchos grados de molienda (40)
Limpieza a fondo laboriosa
| Graef CM800 | |
| Precio actual | (precio actual no disponible) |
|---|---|
| Todas las especificaciones | |
El Graef CM 800 lleva años siendo una de mis recomendaciones fijas para expreso, aunque siga moviéndose en la gama de entrada. A día de hoy no he encontrado otro molinillo que, rondando los 150 euros, lo haga tan bien durante tanto tiempo.
Cuenta con muelas cónicas de acero inoxidable, ofrece 40 grados de molienda y, para un ajuste todavía más fino, puedes utilizar un destornillador. Además, puedes moler directamente en el portafiltro. También se limpia con facilidad y no resulta especialmente ruidoso.
Pero frente a especialistas del expreso como el Baratza Sette, el CM 800 genera bastante carga electrostática y no permite una dosificación realmente precisa.
Eso significa que tendrás que volver a pesar cada dosis y que no compensa gastar cafés especialmente caros, porque la merma se nota.
Además, cuando te vas a moliendas más gruesas, las muelas cónicas ya no brillan igual. Cuanto más te alejas del expreso y te acercas al filtro, más se resiente la precisión. A mí eso no me molesta demasiado, porque el Graef CM 800 lo uso y lo recomiendo solo para molidos finos.
En cualquier caso, para mí el CM 800 marca el punto de partida realista en expreso, tanto por rendimiento como por precio. Por debajo de eso, lo normal es que el resultado se quede corto tanto en sabor como en expectativas.
Mejor molinillo (casi) todoterreno: Sage Smart Grinder Pro

Los molinillos eléctricos casi nunca rinden igual de bien en todos los métodos. Siempre hay algún ajuste que flojea, una dosificación mejorable o alguna pega parecida.
Aun así, de vez en cuando aparece alguna excepción, aunque sea con matices. El Sage Smart Grinder Pro, por ejemplo, se defiende con casi cualquier grado de molienda, aunque yo no lo pondría en la primera división absoluta.
Pero para el día a día en casa y con cafés normales, va más que sobrado. Donde mejor queda en la prueba es en expreso; cuando te vas a moliendas más gruesas, la uniformidad baja un poco.
Por alrededor de 210 euros, ofrece muelas cónicas de acero inoxidable y 60 ajustes de molienda. Y, además, te deja tocar un montón de parámetros de dosificación y molienda, entre otros. Con una capacidad para 450 gramos, no puede negar que está pensado para moler desde una dosis pequeña hasta una buena cantidad de granos de una sentada.
Aunque el Sage ya se mete en un rango más alto de precio, yo todavía lo veo como un modelo de iniciación avanzada. Pero si te gusta trastear con cafés, métodos y ajustes, y además quieres menos complicaciones al moler y dosificar, aquí vas a estar muy a gusto.
Una alternativa más claramente orientada al café de filtro sería, por ejemplo, el KitchenAid Artisan. Su mecanismo de muelas cónicas muele con algo más de finura y, en conjunto, juega en una liga parecida. Pero está concebido para moler bastante café de una vez, ya sea para prensa francesa o cafetera de goteo.
Mejor molinillo de café para espresso: Eureka Mignon Specialità
Eureka Mignon
Magnífico molinillo de expreso.
Acabados que le otorgan solidez
Muy poca carga electrostática
Resultados de molienda homogéneos
Molienda esmerada
Fácil de limpiar
Un poco caro
| Eureka Mignon | |
| Todas las especificaciones |
La serie Eureka Mignon es ya un clásico en mi prueba de molinillos porque reúne justo lo que hace tan buenos a los modelos de expreso de gama media.
Construcción en acero inoxidable
Mecanismo de molienda de discos de gran calidad
Ajuste continuo del grado de molienda
Genera muy poco calor, y eso ayuda a conservar mejor el aroma
Muy poca pérdida de café gracias a una carga electrostática bajísima y a un espacio muerto mínimo
Fácil de limpiar
Según la versión, no trae grandes extras, pero a cambio ofrece una molienda realmente homogénea de principio a fin. Y ahora mismo, quien mejor representa todo eso es el Eureka Mignon Specialità.
Los modelos de Eureka se mueven con facilidad en la franja de los 400 a 500 euros y, en mi opinión, dejan de tener sentido si vas a usarlos con cafeteras espresso económicas, como una DeLonghi Dedica o una Solis. A fin de cuentas, esas máquinas no son capaces de aprovechar todo lo que un Eureka puede sacar del café.
Ahora bien, si te tomas el expreso medio en serio y, por ejemplo, tienes una Bezzera, estamos hablando de otra liga: un Eureka Mignon te ofrece una calidad excelente y es un molinillo que te dará alegrías durante muchos años.
Mejor molinillo eléctrico para usuarios exigentes: Moccamaster KM5

En mis pruebas sigo sin tener claro que para hacer buen café de filtro necesites sí o sí un molinillo de gama alta. Las moliendas medias perdonan bastante y, cuando preparas más cantidad, las pequeñas desviaciones importan menos.
Pero también puedes ir justo en la dirección contraria: si quieres sacarle todo el partido a unos granos de café primera calidad en filtro manual, el Moccamaster KM5 es una apuesta muy seria.
Ni siquiera pretende ser un molinillo todoterreno, sino que se centra expresamente en las moliendas medias para café de filtro. Y ahí lo hace francamente bien, aunque en los ajustes más gruesos pierde algo de precisión.
Está claro que con Moccamaster también pagas marca. Pero a cambio te llevas una calidad muy alta, materiales duraderos y un acabado excelente.
Para mí, la única pega está en el uso: tienes que mantener pulsado el botón y no hay ni dosificación automática ni temporizador. Por 300 euros, aquí se le podía pedir algo más de mimo. Eso sí, muele tan rápido que esta incomodidad se lleva bastante mejor.
Molinillos de café con balanza: Rommelsbacher EKM 500
Además del grado de molienda, la dosis marca la diferencia entre un café redondo y uno aguado. En filtro, cuando preparas bastante cantidad, no importa cada gramo al detalle; en expreso, sí. Ahí no hay discusión: necesitas una balanza de café.
Algunos molinillos de mi comparativa de 2026 vienen con balanza integrada, pero ninguno termina de convencerme de verdad. El Rommelsbacher EKM 500 es un molinillo eléctrico correcto. Pero hay bastante distancia entre lo que promete sobre el papel y lo que luego ofrece en la práctica.
El EKM 500 no brilla precisamente en molienda fina para expreso. Y eso choca todavía más porque la balanza está claramente pensada justo para ese uso.
Por eso, para mí tiene más sentido apostar por un buen molinillo de expreso y una balanza de café aparte.
¿Molinillos de café con batería?
Por ahora todavía no tengo un veredicto claro sobre los molinillos con batería. Aquí entran modelos de Rosenstein & Söhne y de otras marcas, con baterías de 12 voltios pensados para camping y vacaciones.
En la práctica, no dejan de ser molinillos manuales compactos con motor incorporado y un pequeño mecanismo de muelas cónicas de acero inoxidable o de cerámica. Sobre el papel, la idea suena bien. Pero también sabemos cuánta potencia y qué tamaño hacen falta para que un molinillo eléctrico saque de verdad todo el aroma.
Los mejores molinillos de café manuales
Ningún barista mínimamente serio querría depender solo de un molino de café manual. Moler a mano exige más esfuerzo y, además, para obtener una cantidad de café aceptable necesitas tiempo y paciencia. Pero en mi comparativa de molinillos de café de 2026, los manuales siguen teniendo ventajas difíciles de igualar:
No necesitan electricidad
Normalmente permiten ajustar el grado de molienda sin escalonamiento
Casi nunca dan problemas cuando toca moler muy fino
Son ligeros y compactos
Son perfectos para llevártelos de viaje
Y cuando solo quieres moler poca cantidad sin desmontar ni limpiar medio sistema, un manual juega con una ventaja clarísima. Cada vez que pruebo cafés en grano, mi molinillo manual de confianza acaba viniéndose conmigo.
Molinillos manuales de gama básica: Porlex, Gefu, Groenenberg
En la gama de entrada hay montones de molinillos manuales. Modelos como el Porlex Tall, el Gefu Lorenzo o el Groenenberg cuestan bastante menos de 100 euros y, aun así, muelen con la uniformidad que necesitas.
Incluso sin haberlos probado todos, tengo bastante claro que esto mismo se puede decir de muchos modelos de Peugeot, Waldwerk o Zwilling, entre otros. En los molinillos manuales baratos, la diferencia de verdad suele estar en lo cómodos que resultan.
Si el molinillo pesa poco, es demasiado pequeño o la manivela se queda corta, cada vuelta cuesta más de la cuenta. Y en cuanto necesitas moler algo más de café, la cosa se vuelve bastante pesada. Aun así, por lo que cuestan, aquí es difícil equivocarse mucho.
Molinillo manual con la mejor relación calidad-precio: Timemore Chestnut C3S Pro
El Timemore Chestnut C3S Pro, con su cuerpo totalmente metálico y sus acabados en negro o blanco, no solo entra por los ojos: también transmite sensación de herramienta seria. El recipiente para granos, las muelas cónicas de acero inoxidable y la manivela plegable forman un conjunto muy bien resuelto.
Para café (de filtro) me gusta muchísimo; para expreso, eso sí, hay un candidato mejor. Pero mi favorito de siempre, el Comandante, ronda los 300 euros, mientras que el Timemore Chestnut C3S Pro se mueve más bien en torno a los 100 euros. Y ahí tiene un argumento muy potente a su favor.
Mejor molinillo de café manual: Comandante C40
Molinillo Comandante C40
El rey de los molinillos de café manuales.
Compacto
Diseño elegante
La «navaja suiza» de los molinillos de café manuales
Excelentes resultados de molienda
Fabricado con componentes de calidad
Precio bastante elevado
| Molinillo Comandante C40 | |
| Todas las especificaciones |
Cuesta imaginar a un amante del café al que no le guste el Comandante C40. Este molinillo prémium lleva años conmigo y todavía no me ha decepcionado.
Aquí se ve muy bien que una construcción cuidada y una manivela bien resuelta pueden compensar de sobra las pegas típicas de un molinillo manual. Incluso cuando tengo que moler algo más de café, nunca se convierte en una lata.
Y, además, el Comandante se mueve con una soltura increíble en cualquier grado de molienda. Esa precisión juega en otra liga, pero también hay que pagarla.
Tengo claro que casi nadie se gasta alegremente casi 300 euros en un molinillo manual. Pero también te digo una cosa: si das el paso, es una inversión que se justifica. Sobre todo si te lo llevas de viaje a menudo.
Criterios de prueba y consejos de uso: en qué fijarte al elegir un molinillo de café o expreso
Mecanismo de molienda de discos o muelas cónicas, con pantalla o sin ella, madera o acero inoxidable, caro o económico: al elegir molinillo te tocará decidir unas cuantas cosas. Algunas importan mucho; otras, sinceramente, bastante menos.
Vamos a ver qué cuenta de verdad y qué criterios pesan más en mi guía de molinillos de café de 2026.
Mecanismo de molienda: de discos o muelas cónicas, de cerámica o acero inoxidable
El mecanismo de molienda es el corazón de cualquier molinillo. Y es lógico que sea así. Muchos profesionales están convencidos de que los molinillos de discos cerámicos están por encima de cualquier molinillo de muelas cónicas de acero inoxidable. Y sí, eso puede ser cierto, pero solo en determinadas condiciones.
Para que unas muelas de cerámica aprovechen de verdad sus ventajas, por ejemplo en la gestión del calor, necesitan cierto tamaño. Y eso obliga a montar un motor más potente que las haga girar con fuerza y regularidad. Y todo eso encarece bastante el conjunto. Y no precisamente poco.
Si ves un molinillo barato con mecanismo de molienda de discos cerámicos, desconfía. En cambio, unas muelas cónicas sencillas de acero inoxidable suelen funcionar bien en casi cualquier rango de precio.
Las cuchillas no muelen: machacan los granos a golpes. ¿Te imaginas el resultado? Un café molido muy irregular, y eso se traduce en una extracción desigual y en un aroma mediocre en la taza.
¿Cuántos grados de molienda necesitas realmente?
Después del propio café, la molienda es el factor más decisivo para conseguir una buena taza. Solo cuando la molienda encaja con el método de preparación puedes sacar todo el aroma.
El grado de molienda lo marca la distancia entre las piezas del mecanismo: entre los dos discos o entre las dos muelas cónicas; cuanto más cerca están, más fino muele.
Según el molinillo, esa distancia se ajusta en más o menos pasos o, en algunos casos, de forma continua. Aquí sí: cuanto más preciso sea el ajuste, mejor.
Cuanto más fino sea ese ajuste, más versátil será el molinillo para distintos métodos.
En expreso la precisión importa mucho más que en filtro, porque aquí la molienda tiene que ser especialmente fina. La desviación más pequeña ya se nota claramente en la taza.
El café de filtro trabaja con una molienda media tirando a gruesa, así que no exige tanta exactitud. Normalmente no pasa nada si una parte del café queda un poco más gruesa o un poco más fina. Por eso los molinillos de iniciación, con pocos pasos, suelen valer para filtro, pero se quedan cortos para expreso.
Si buscas un molinillo de expreso de verdad, yo pediría al menos 40 niveles de ajuste. Cuantos más tenga, mejor, aunque eso también sube el precio y con cafés normales no siempre vas a notar la diferencia.
Lo ideal sería un ajuste continuo, pero eso suele verse solo en modelos caros o en molinillos manuales.
Acero inoxidable, madera o plástico: ¿qué material es mejor?
El material de la carcasa no cambia por sí solo el resultado final, pero sí influye en el uso diario.
Cuanto menos plástico lleve, menos carga electrostática acumulará el molinillo. Así se queda menos café pegado y más café acaba en el recipiente. Además, los materiales de más calidad aportan ventajas bastante claras:
Durabilidad: materiales como el acero inoxidable aguantan mucho mejor que un plástico barato.
Nivel de ruido: unos materiales mejores suelen amortiguar más y hacer que el molinillo resulte menos escandaloso.
Limpieza: cuanto más robusto sea el molinillo, más fácil será limpiarlo y mantenerlo en buen estado.
Ningún molinillo elimina por completo el espacio muerto; ni siquiera modelos pensados para reducirlo al máximo, como el Solis Scala Zero Static o el Baratza Sette.
El precio y la cantidad de acero inoxidable suelen dar bastantes pistas sobre si la mayor parte del café molido llegará realmente a su destino.
Si además quieres amortiguar el ruido, una buena alfombrilla antivibración para tu equipo de café puede resultarte de gran ayuda. En mi tienda online tienes un modelo hecho en silicona, por si quieres echarle un vistazo.
De la dosis individual a la balanza: ¿qué funciones merecen la pena?
Por experiencia, un buen molinillo no solo tiene que moler bien; también tiene que ponértelo fácil en el día a día. Cuantos menos botones y mandos tengas que tocar, mejor encajará en tu rutina.
Aun así, hay extras que no solo hacen más cómoda la molienda, sino sobre todo la dosificación: la molienda por tiempo, bajo demanda o por peso. Veamos en qué consisten:
Grind on Time: ajustar el tiempo de molienda
Grind on Demand: moler al accionar un interruptor, p. ejm., un interruptor de contacto para el portafiltro
Grind on Weight: moler hasta alcanzar un peso concreto
Los molinillos de entrada suelen dosificar por número de tazas y, muchas veces, ni siquiera bajan de dos. El problema es que nadie sabe realmente cuánto entiende la máquina por una taza, así que la precisión brilla por su ausencia.
Para expreso, ese tipo de escala no sirve de mucho. Funciones como la molienda bajo demanda y por peso ya aparecen incluso en la gama media-baja o en molinillos de entrada para expreso. Que luego trabajen con la precisión prometida es algo que, por lo general, solo se ve en el uso real.
Aun así, para el tipo de uso y de café del que hablamos, estas funciones aportan bastante más valor que una pantalla enorme o supuestos extras milagrosos para el sabor.
Cómo identificar la mejor relación calidad-precio
Los molinillos básicos son sencillos: dosifican por tazas y cuestan poco. Y eso no tiene nada de malo, siempre que lo que busques sea un buen café de filtro en cafetera.
En ese escenario, con unos 70 euros vas bien servido, y modelos como el Rommelsbacher EKM 200 cumplen sin problema.
Por las razones que ya he comentado varias veces, un molinillo de expreso que de verdad merezca la pena suele costar bastante más. Para empezar, puedes encontrar opciones válidas a partir de unos 150 euros.
Y a partir de ahí, por arriba, el techo prácticamente desaparece. Pero una cosa la tengo bastante vista: en torno a los 300 euros, el salto de la gama de entrada a la media ya se nota de verdad.
En la franja de 160 a 300 euros, muchos molinillos aportan poco valor real, aunque muelan con más finura y vengan mejor equipados. En la taza, la mejora aromática suele ser más bien discreta.
¿Molinillo para filtro, para expreso o mejor uno todoterreno?
Hasta ahora no me he encontrado con ningún molinillo que sirva de verdad para todo y para todo el mundo. Incluso los modelos top suelen estar más orientados al filtro o al expreso. Normalmente el problema no está en las muelas, sino en la construcción y en la forma de uso.
A simple vista, un molinillo de expreso suele delatarse por un diseño más alto y vertical. Los molinillos orientados al filtro suelen ser más bajos y compactos. Pero más importante aún es fijarte en si incorpora soporte e interruptor de contacto para portafiltro o, por el contrario, un recipiente amplio para el café molido. Las opciones de dosificación también importan muchísimo.
Incluso cuando un molinillo trae accesorios para los dos usos, al final casi siempre se nota hacia qué terreno está más orientado. Aquí lo que manda es la combinación de mecanismo de molienda, recipiente para granos, diseño, etc.
Mi consejo es siempre el mismo: invierte el dinero en el molinillo que mejor encaje con tu forma principal de preparar café.
Si quieres cubrir más terreno, siempre puedes añadir a tu molinillo principal una opción básica y barata para el otro método. A la larga, eso suele compensar más que obsesionarse con encontrar un molinillo universal.
Molinillo manual o eléctrico: ¿qué es lo mejor para tus granos?
Los eléctricos son rápidos y cómodos; los manuales, en cambio, suelen afinar más y se limpian mejor.
Aunque la mayoría de usuarios se decanten por un molinillo eléctrico de discos o muelas cónicas, yo sigo pensando que merece la pena tener también uno de accionamiento manual. Sobre todo si disfrutas experimentando.
Si sueles moler pequeñas cantidades de café de especialidad o preparar café cuando viajas, un molinillo manual tiene muchísimo sentido.
Si necesitas más cantidad de café molido y quieres algo que se integre en el día a día con la misma naturalidad que la cafetera o la Chemex, entonces lo lógico es irte a por uno eléctrico.
Qué molino de café comprar según el método de preparación: ¿eres más de expreso o de café de filtro?
Un molinillo solo merece la pena de verdad si encaja bien con el método con el que vas a preparar el café. Y es que lo que debe ofrecer el molinillo cambia bastante según la forma de preparación.
Cafetera espresso: la precisión marca la diferencia
Para preparar expreso en la cafetera con portafiltro, necesitas una molienda muy fina y, sobre todo, muy uniforme.
Como el agua está en contacto con el café durante muy poco tiempo, hace falta una superficie de extracción muy alta para sacar todo el sabor. Si el tamaño de las partículas varía demasiado, la extracción se desequilibra y la taza lo nota.
Por eso, muchos molinillos manuales económicos de muelas cónicas suelen hacerlo incluso mejor que eléctricos de discos igual de económicos. Los discos empiezan a compensar de verdad cuando ya te mueves en presupuestos claramente más altos.
Así que lo más sensato suele ser apostar por un eléctrico con muelas cónicas y un rango de ajuste amplio. Además, un molinillo recomendable para expreso debería ofrecer varias cosas muy concretas:
Compatibilidad con portafiltro
Opciones de dosificación
Mínima carga electrostática posible
Tiempo de molienda breve
Para iniciarse en la preparación de expreso, el Graef CM 800 me sigue pareciendo una apuesta muy segura y con resultados realmente sólidos. Y si te apetece subir de nivel y de presupuesto, el Eureka Mignon Specialità da muchísimas alegrías. Entre los manuales, el Comandante C40 sigue estando por delante del resto cuando se trata de expreso.
Cafetera italiana: como la cafetera espresso, pero más permisiva
Las cafeteras moka también necesitan que el café molido sea tirando a fino, similar al del expreso, aunque no exige tanta precisión. Por eso te puede encajar perfectamente un molinillo que llegue bien a moliendas finas aunque no sea un especialista puro en expreso.
Además, como en una Bialetti se usa poca cantidad de café, el tiempo de molienda y la capacidad del recipiente para granos importan bastante poco. Así que aquí te puede encajar casi cualquier molinillo manual decente. Y también sirven sin problema eléctricos compactos o de entrada, como el Rommelsbacher EKM 200.
Filtro manual: aquí la homogeneidad lo es todo
El filtro manual es, por decirlo así, la alta cocina del café. Aquí sí necesitas precisión y mucha homogeneidad para sacar de verdad lo mejor del grano. Sobre el papel, una molienda media-gruesa puede parecer sencilla, pero en filtro manual pasa justo lo contrario.
Las notas más delicadas de un buen tueste para filtro solo se consiguen extraer si el café se muele de forma homogénea y generando el mínimo calor posible.
Para conseguirlo necesitas un manual de mucho nivel o un eléctrico que se mueva especialmente bien en moliendas medias. Aquí puedes apostar sin miedo por el Comandante C40 o por el Baratza Encore ESP.
Chemex: aquí la velocidad importa
Aunque la Chemex sea un método de filtro manual, tolera algo mejor las pequeñas desviaciones en la molienda. Eso sí: aquí normalmente toca moler bastante más café. Por eso interesa especialmente que la molienda no se caliente demasiado.
En teoría, un molinillo de discos cerámicos sería lo ideal. En la práctica, unas buenas muelas de acero inoxidable dan un resultado excelente siempre que el motor tenga fuerza y muela rápido.
En mi prueba, casi cualquier molinillo eléctrico orientado al filtro te sirve perfectamente para preparar Chemex. Los manuales se quedan atrás aquí sobre todo por la capacidad del recipiente para granos y del depósito de café molido. Para llenar una Chemex de 1 litro vas a necesitar unos 65 gramos de café molido. Y eso son ya demasiadas vueltas de manivela.
Cafetera de goteo: con que muela (bien), me basta
Una cafetera de goteo también mejora muchísimo cuando usas café recién molido. Aunque el lineal del supermercado a veces se empeñe en venderte justo lo contrario. Además de clavar una molienda media-gruesa, un buen molinillo para filtro debería cumplir varios puntos más:
Molienda rápida para reducir al máximo la generación de calor
Tamaño generoso del recipiente para granos y del depósito de café molido
Nivel de ruido razonable durante la molienda, porque aquí toca moler bastante cantidad
En general, casi cualquier molinillo eléctrico de mi prueba cumple bien con estos requisitos. Incluso los modelos que menos me convencen siguen siendo mejor opción que usar café ya molido en una cafetera de goteo. Ahí tienes, por ejemplo, el Melitta Molino.
Al final, aquí también influye bastante la cafetera de goteo que uses. Porque una Moccamaster o una Melitta epour, aunque sean de goteo, trabajan mucho más cerca de un filtro manual.
Las cafeteras de filtro clásicas suelen lanzar el agua caliente con presión y, muchas veces, demasiado deprisa sobre el café. Máquinas como la Moccamaster la reparten de forma suave y uniforme gracias a un cabezal tipo ducha. Y, además, trabajan entre 92 y 96 grados, que es justo el rango ideal de extracción para una taza limpia y equilibrada.
Para sacarles todo el partido, necesitas una molienda más precisa que la que pediría una cafetera de goteo normal. Ahí sí puede tener sentido invertir en un molinillo más caro, como el Moccamaster KM5.
Prensa francesa: molinillo eléctrico sí o sí
La prensa francesa es de los métodos más agradecidos que hay. Aunque la molienda no quede del todo uniforme o el ajuste no sea perfecto, la taza suele seguir saliendo bien.
Por eso, para prensa francesa te vale prácticamente cualquier molinillo eléctrico de mi prueba. Incluso los modelos más asequibles pueden cumplir aquí sin problema.Como con la Chemex, aquí pasa algo parecido: si te pones a moler a mano para llenar una Bodum, el brazo se resiente.
Ahora bien, si preparas poca cantidad, también puedes apañarte perfectamente con un molinillo manual. En ese caso, lo más sensato es optar por una prensa francesa más pequeña. En la tienda online de Coffeeness tienes una versión en acero inoxidable disponible en varios tamaños a partir de 300 ml.
AeroPress: un molinillo manual es más que suficiente
Para el punto fino-medio que pide la AeroPress, te sirven bastantes molinillos de mi prueba. Pero como la AeroPress es un clásico para llevar fuera de casa, un manual como el Timemore Chestnut C3S Pro encaja de maravilla.
Un molinillo eléctrico también te sirve, siempre que se mueva bien en ajustes más finos.
Ajustar el molinillo de café: guía práctica y trucos
Como ocurre con casi cualquier equipo de preparación de café, una de las partes que más tiempo lleva es dejar el molinillo bien ajustado. Te tocará moler un poco de café, prepararlo, probar el resultado y volver a retocar el ajuste si hace falta. Con estos consejos, afinar el molinillo se te hará bastante más fácil:
Para los ajustes, usa granos baratos. Aquí lo ideal es tirar de café del súper.
Ajusta el grado de molienda siguiendo las indicaciones del manual de instrucciones. Por lo general hay dos opciones: con granos dentro, el motor debe estar en marcha; si no hay granos, puedes ajustar directamente los discos o las muelas cónicas.
El manual suele darte una referencia bastante útil para acercarte al punto correcto.
Si te da un rango, empieza por el valor intermedio.
Haz una prueba real después de cada ajuste y valora el resultado en taza. Ve corrigiendo en pasos pequeños hacia más fino o más grueso hasta dar con el resultado deseado.
Cuando lo encuentres, te aconsejo marcar la posición con un rotulador permanente. Muchas veces la escala no es lo bastante precisa, y esa marca te ahorra tener que buscar otra vez el ajuste tras cada limpieza.
Para dosificar correctamente el café y realizar las comprobaciones pertinentes, usa una balanza de café. Así descubrirás cómo interpreta el molinillo las raciones por taza y la cantidad de café que se pierde por la carga electrostática y otros factores.
Limpiar el molinillo de café: indicaciones más importantes
Limpiar un molinillo no tiene mucho misterio. Como el mecanismo de molienda no suele estar metido dentro de una máquina compleja y hay pocas piezas que limpiar, casi cualquier modelo se puede dejar a punto a mano sin demasiada complicación. Para hacerlo, sigue estos pasos:
Vacía el recipiente para granos y, si se puede desmontar, sácalo y límpialo con agua.
Para acceder a la parte superior del mecanismo de molienda, basta con quitar una tapa y extraer el disco o muela cónica que se encuentra arriba de todo. Consulta el manual para ampliar la información.
Limpia con un cepillo la parte superior del mecanismo de molienda. En algunos casos también puedes lavarla con agua, pero después tendrás que dejarla secar bien.
Retira con una aspiradora el café molido acumulado en la parte inferior del mecanismo de molienda.
Vuelve a montar todas las piezas en el orden correcto.
Para la limpieza, no uses detergente ni lavaplatos. Con agua y un buen cepillo suele ser más que suficiente. Como sé que limpiar da bastante pereza, en mi tienda tienes una opción todavía más cómoda: gránulos de limpieza para molinillos, que el molinillo procesa como si de granos de café se tratara.
Luego solo tendrás que moler el café en grano barato que usas para la configuración y listo. La idea no es nueva ni exclusiva. En el mercado encontrarás bastantes productos parecidos. Compáralos por tu cuenta y valora si los nuestros te convencen.
Conclusiones sobre nuestra comparativa: sin un buen molinillo, no hay café que valga
Un buen café empieza siempre con granos de calidad recién molidos. Por eso, un molinillo de café no es un accesorio más: es una pieza básica del equipo.
Si evitas los de cuchillas y tomas en consideración mis recomendaciones de molinillos y muchos otros modelos asequibles, ya puedes conseguir resultados muy buenos. El Rommelsbacher EKM 200 y el Graef CM 800 son buena prueba de ello.
Por supuesto, siempre puedes subir un escalón y ganar en precisión, control y prestaciones. Y sí, si te apetece, puedes gastarte en un molinillo lo mismo que en una cafetera espresso de alta gama. ¿Quién soy yo para impedírtelo? Desde luego, nadie. ¿Hace falta tanto? Eso ya lo tienes que valorar tú según el uso que le vayas a dar y lo que quieras o puedas invertir en él.
¿Cuál es para ti el mejor molino de café para casa? ¿Qué características debe tener un molinillo de café bueno? ¿Hay algún modelo en concreto que te gustaría que probara? ¡Te leo en los comentarios!
Preguntas frecuentes sobre molinillos de café
Los molinillos manuales vienen especialmente bien para viajar y, por lo general, permiten cubrir sin problema distintos grados de molienda. Los molinillos eléctricos suelen ofrecer más precisión, resultan más cómodos en el día a día y encajan mejor si preparas bastante café de una vez.
Para empezar, puedes encontrar un molinillo decente por bastante menos de 100 euros. Si tu idea es preparar expreso, yo miraría a partir de unos 150 euros. En manuales, ya hay opciones recomendables por debajo de los 50 euros.
Los molinillos de discos cerámicos suelen considerarse una opción más sofisticada, pero solo compensa a partir de cierto tamaño del molinillo o de los propios discos. Tanto los discos como las muelas cónicas de acero inoxidable pueden dar muy buen resultado; al final importan más el ajuste, la calidad de los acabados y lo fácil que sea usar el molinillo.


































